BORRADOR 2 BLOQUE
III
LITERATURA
ESPAÑOLA Y CULTURA LITERARIA.
Para comenzar este nuevo bloque
vamos a centrarnos en investigar y conocer las características literarias que
estuvieron asociadas a cada uno de los distintos periodos históricos. (Para
esto nos será muy útil el cuadro colgado en la entrada anterior de este blog).
La Ley del Péndulo:
Debemos tener en cuenta que los
diferentes movimientos históricos y literarios han ido variando siguiendo un
movimiento pendular (de un extremo a otro).

En este
gráfico podemos ver las oscilaciones que las distintas corrientes y tendencias
literarias han sufrido a lo largo de los siglos. La columna de la izquierda se
corresponde con movimientos platónicos mientras que, la segunda representa
periodos aristotélicos.
He estado
investigando sobre todos esos movimientos pues entender sus características
principales, nos ayudará a hacernos una idea general de la historia de la
literatura y seremos conscientes de cómo cada movimiento (por lo general) se
caracteriza por ideologías y tendencias contrarias a las que se seguían en el periodo
anterior.
EDAD
MEDIA.
Es un periodo histórico que
empezó en el S. IX, aunque su influencia no llegó a España hasta el Siglo X-XI
y duró hasta el siglo XV. (Es un movimiento cultural platónico en el que no hay
demasiadas normas y se dejo cierta libertad).
El pensamiento de la época
estaba muy condicionado por dos pilares como son el carácter feudal y
jerárquico de la sociedad y el pensamiento teocéntrico.
1.
Sociedad Feudal: durante toda la edad media, la sociedad
estaba dividida en diferentes clases sociales, era por tanto una sociedad
clasista donde la nobleza y el clero estaban en la cima y poseían la
mayor parte del poder.
Durante toda esta época los
temas principales de la literatura se centraban en contar la vida y las hazañas
de los reyes y grandes nobles (los juglares y trovadores cantaban y recitaban
poesías sobre batallas, conquistas y hazañas realizadas por personajes heroicos
(Como pudimos apreciar en el libro FINIS MUNDI). Esto supuso el
inicio del Mester de juglaría y los Cantares de Gesta.
MESTERES
JUGLARIA Y CLERECIA.
Durante los siglos XII y XIII
se puede distinguir dentro de la poesía medieval dos escuelas o mesteres, una
propia de los juglares, y otra de los clérigos llamadas respectivamente mester
de juglaría y mester de clerecía.
En ésta última están
encuadrados todos los autores que durante este tiempo compusieron poemas en
"cuaderna vía" (Verso típico de la época tenía 14 sílabas).
El primer poeta de ésta escuela
fue Gonzalo de Berceo y el último, el Canciller de Ayala.
El mester de juglaría se
caracteriza por el empleo de versos irregulares y por cultivar los géneros
lírico y épico, para deleitar al público que se reunía en las plazas públicas,
y en los patios y salones de los castillos, para escuchar a los juglares
CANTARES DE GESTA.
Los poemas recitados por los
juglares exaltaban los valores humanos, ponían en relieve la figura del héroe,
buen señor y mejor vasallo, todo con gran sentido del honor y de la justicia:
estos poemas recibieron el nombre de Cantar de Gesta, y debemos recordar en
este ámbito el Cantar del Mío Cid (es la obra de poesía
épica medieval en romance castellano, más antigua que se conserva).
El género épico lo constituyen
los cantares de gesta, difundidos por los juglares, y de los que sólo se
conserva El Cantar de Mío Cid y algún fragmento del Cantar
de Roncesvalles y parte del de las Mocedades de Rodrigo pero
debieron existir en gran número.
Se tiene conocimiento de
ello por las prosificaciones que se hicieron de ellos en latín y
castellano y por los Romances (poemas en que se fragmentaron los
cantares).
Ya en el siglo X parece segura
la existencia de estos poemas épicos, pero no será hasta los siglos XII y XIII
cuando adquirieron su mayor importancia. (El período de decadencia duró hasta
principios del XV).
LAS JARCHAS Y LA LIRICA
POPULAR.
El descubrimiento de las
jarchas permite asegurar que muy tempranamente existió una poesía lírica
popular en toda la España cristiana pero no quedan apenas restos anteriores al
siglo XIV.
Según Menéndez Pidal (escritor
e historiador), existió una abundante lírica popular. Ejemplo: El libro
del Buen Amor siglo XIV.
La lírica popular de los siglos
siguientes sería la continuación de aquella desconocida y primitiva.
2.
Pensamiento teocéntrico: implicaba
que Dios era el centro de todo, por lo que muchos textos y diferentes obras en
otros campos artísticos, eran anónimos.
La literatura medieval nos ha
dejado por tanto, un importante legado en forma de jarchas, de poesías
trovadorescas, cantares de gesta, etc. recogidos en el mester de juglaría, el
de clerecía, etc.
Algunas de las obras y autores
más importantes de la literatura medieval podrían ser el Cantar de Mío
Cid, la obra Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de
Berceo, el Libro del Buen Amor de Juan
Ruíz Arcipreste de Hita, La Celestina de Fernando de
Rojas, las Coplas a la muerte de su Padre de Jorge
Manrique o El Conde Lucanor de Don Juan Manuel.
Para trabajar en el aula
podremos utilizar adaptaciones de textos como “El cantar de Mío Cid” o “El Conde
de Lucanor”. Si los presentamos de la forma correcta pueden llegar a tener
una buena aceptación
RENACIMIENTO.
(S. XVI).
El período histórico que sucede
a la Edad Media en Europa es conocido como el Renacimiento, comprende
todo el siglo XVI aunque sus precedentes se encuentran en los
siglos XIV y XV y sus influencias se dejan notar en el XVII.
Se inició en Italia y se
extendió por toda Europa favorecido por el invento de la imprenta.
Los escritores del renacimiento
adoptaron como modelos que debían ser imitados a los escritores de la
antigüedad clásica, y a los grandes italianos del siglo XIV:
Dante, Petrarca, y Boccacio. Este movimiento fue influido por los
humanistas que estudiaron la cultura de Grecia y Roma, entre los que destacan
Erasmo de Rotterdam, Antonio de Nebrija y Juan Luis Vives.
Durante la Edad Media el arte
es un medio para honrar a Dios. En el Renacimiento el centro del mundo es el
hombre, y los temas principales serán el amor (en esta época la pasión
aparece limitada, es decir, no mostraban un amor tan desgarrador como en la
época anterior “teoría de los humores”), la naturaleza, la mitología y también
tratan temas filosóficos y políticos. (Surgió un nuevo ideal de belleza, donde
se describía al mundo no como realmente era, sino como debería ser).
Por tanto, el renacimiento es
el periodo que comienza en España, aproximadamente, en el Siglo XVI y que
destaca principalmente por la vuelta al clasicismo grecolatino y por la
mentalidad antropocéntrica de la sociedad (el hombre es el centro del universo,
capaz de dominar el mundo e incluso su propio destino, por lo que la razón es
antepuesta al sentimiento), en la que el propio ser humano se erige como el
aspecto más importante de la vida.
En esta época apareció también
con mucha fuerza la burguesía, una clase media formada y con mucha cultura.
Debemos destacar la lírica
renacentista, dentro de la cual podemos distinguir la lírica tradicional
oral y popular (villancicos, canciones de amor, etc.) y la lírica no
escrita que transmitía el romancero (con autores como
Juan de Mena o el Marqués de Santillana), además de la lírica cortesana de raíz
trovadoresca recogida en cancioneros, el más famoso fue el de Hernando de
Acuña.
Otros autores destacados de
este periodo son:
· Juan
Boscán: a destacar su epístola a don Diego Hurtado de Mendoza.
· Garcilaso
de la Vega.
Las características principales
de esta lírica son:
Ø “Carpe
Diem”, es decir, disfruta el momento. Buscaban disfrutar de la vida lo máximo
posible.
Ø “Beatus
Ille”, recomendaban la vida en el campo, como una opción mucho mejor que la
vida en la ciudad.
Ø “Locus
amoneus” era la descripción de una naturaleza perfecta e idílica.
Ø “Descriptio
puellae”, era la descripción de la belleza ideal de la mujer.
Ø “Aurea
mediocritas” preferencia de lo sencillo frente a la desmesurada riqueza.
Encontramos en esta época
literatura religiosa con autores como Fray Luis de León y San Juan de la Cruz
(“Noche oscura del alma”, “Cántico espiritual”).
A lo largo de todo el siglo
XVI, se cultivaron diferentes géneros narrativos que convivieron con los libros
de caballería y que tienen en común, la evasión de la realidad, estamos
hablando de la novela sentimental, la pastoril, etc. pero frente a todas ellas,
destaca la novela picaresca, que pretende reflejar la sociedad tal y como se
estaba viviendo en ese momento.
La obra más destacada de novela
picaresca es anónima, “El Lazarillo de Tormes”.
Para trabajar en clase creo que
podríamos utilizar adaptaciones de varias obras, de todas ellas quiero destacar especialmente
algunas de las más famosas como son: “El lazarillo de Tormes” o “El Buscón” de
Quevedo. (He destacado estas porque recuerdo que las trabajé en el colegio y me
gustó pero si dedicamos tiempo a seleccionar y adaptar podremos utilizar muchas
otras.
No debemos olvidar que tendremos
que intentar presentar este tipo de obras de una forma divertida, intentando
traer a nuestros días las picardías de nuestros antepasados. (Buscando siempre
que los chicos las entiendan, se diviertan y en cierta medida se identifiquen).
BARROCO.
(S. XVII).
El siglo XVII es el más
importante de la literatura española. (Siglo de Oro).
Durante este siglo se
desarrolló el barroco, un fenómeno cultural que invadió el campo de las artes.
(Ya a finales del siglo XVI comienza a observarse un cambio en las formas
sencillas del Renacimiento).
Fue una época marcada por los
contrastes basados en la libertad del individuo y por una gran religiosidad que
provoca un gran temor a la muerte y un claro pesimismo ante la vida.
Este nuevo movimiento se
caracteriza por seguir las siguientes tendencias: estoicismo, esteticismo,
moralización, y sátira.
Unos escritores tienen un
sentido pesimista, y sus obras tratan sobre la vanidad y lo transitorio de las
glorias humanas .Otros como Góngora, dan mucha importancia a las formas
artísticas; y también se cultiva la crítica (Quevedo), proponiendo modelos de
conducta.
Por su parte, el pensamiento
racionalista tuvo en el siglo XVII algunas de sus figuras más destacadas:
Descartes, etc. Todos ellos defendieron que la razón es la principal fuente de
conocimiento humano. De este modo sentaron las bases del racionalismo.
En España, la influencia del
racionalismo apenas se dejó sentir. En su lugar, se registró una actitud de
escepticismo hacia la naturaleza humana, esto provocó una visión pesimista del
mundo, radicalmente opuesta al optimismo renacentista.
CULTERANISMO Y CONCEPTISMO.
Los escritores barrocos, que
recargan el estilo para conseguir mayor belleza o significación, siguen dos
movimientos diferentes: culteranismo y conceptismo.
Los escritores culteranos
(provenía del renacimiento) dan importancia preferentemente a la forma,
utilizan metáforas y cultismos, abusan del hipérbaton y utilizan sólo el
verso. Destaca Luis de Góngora.
Los conceptistas ponen más
énfasis en el fondo, en el significado de las palabras, estas pueden significar
varias cosas a la vez. Se utilizó en el verso y en la prosa. Destacan
Quevedo y Baltasar Gracián con su obra “Agudeza y Arte de
Ingenio”.
Los máximos representantes de
estos movimientos culturales son: Góngora y Quevedo.
Respecto a los temas
principales de la literatura barroca hay que destacar la presencia, una vez
más, del amor y la crítica a los aspectos que consideraban negativos de la vida
como pueden ser el dinero o la ambición; además, se tratan otros temas como el de
la fugacidad e inconsistencia de la vida o la picaresca.
En cuanto a la literatura
española barroca, hemos de destacar a Góngora en la obra poética, con obras
como “Fábula de Polifemo y Galatea” (1612) o “Soledades” (1613).
En la prosa narrativa destacará Miguel de Cervantes, que creó el prototipo
a partir del cual nacería la novela moderna, y del que no solo debemos recordar
“EL Quijote”, sino también “Novelas Ejemplares” (1613) y “Los
trabajos de Persiles y Segismunda”.
Dentro del teatro, debemos nombrar
autores como Lope de Vega con su obra “Fuenteovejuna”, o
Calderón de la Barca con “El alcalde de Zalamea” entre otros.
En lo que respecta al teatro,
en esta época, destacaron como actores los ciegos que se ayudaban de dibujos y
carteles para contar historias.
Para trabajar en clase yo creo
que elegiría probablemente algo de estos dos últimos autores, pues a través de
Calderón de la Barca y Lope de Vega podemos ver aspectos muy importantes como
fueron la rebelión del pueblo contra la tiranía y las injusticias que se
producían en la época (son muy reivindicativas) y por supuesto estaríamos dando
a conocer a dos de los autores más importantes y destacados de la época.
NEOCLASICISMO.
(S. XVIII)
El movimiento Barroco continuó
vigente hasta la primera mitad del siglo XVIII, pero las clases cultas sentían
ya un rechazo hacia este estilo ya degenerado.
Una serie de escritores
reacciona ante esta situación y adoptan otras tendencias llegadas de
Francia e Italia. Así aparece el Neoclasicismo, que en nuestro país tuvo
escasa duración y se caracteriza por una mayor sencillez en las formas y
acatamiento de las normas fijadas por Boileau, inspiradas de los clásicos
Homero, Aristóteles.
Hay que destacar que el
Neoclasicismo, llegó a España unido al movimiento cultural e intelectual
conocido como “la Ilustración”; se trató por tanto de una época caracterizada
por la mentalidad racionalista y puramente objetiva de una sociedad que
pretende resolver cualquier problema o dificultad a través de la razón humana.
En esta época rechazaban
cualquier tipo de idea que no pueda ser explicada de una forma racional. Por
este motivo se dejó de lado la fe y se estableció una mentalidad totalmente
antropocéntrica en la que el ser humano es el principal protagonista de todo
cuanto sucede.
Este nuevo estilo se
caracteriza por la sujeción a unas normas basadas en Aristóteles y
Horacio, que en el teatro obligaban:
·
A la adopción de la regla de las tres unidades, espacio, tiempo, y
lugar (la acción debe desarrollarse en un
solo día, en un sólo lugar, en un único escenario).
· A
la eliminación de lo imaginativo y misterioso.
· A
la separación de lo cómico y lo trágico.
En la poesía se desechan los
artificios preciosistas y el estilo se hace lineal y prosaico. Empezaron los
periódicos. (Pero su influencia no llego hasta el S. XIX en el Romanticismo).
El Neoclasicismo dio
preferencia a la razón frente a los sentimientos, impuso reglas a las que se
debían ajustar las obras literarias, y como consecuencia de ello, se dejó un
poco en el olvido la lírica.
La literatura neoclásica tiene
un marcado carácter crítico, didáctico y moralizador, de ahí que se cultivase
la fábula con el objetivo de ofrecer al lector, consejos y enseñanzas que
denominaremos moralejas, y que solían estar puestas en boca de animales. Se
rechaza por tanto lo imaginativo y lo fantástico, ya que no se escribía para
entretener, sino para educar.
Podemos destacar conocidos
fabulistas como Iriarte y Samaniego, y fábulas tan conocidas como “El
burro flautista”, o “La cigarra y la hormiga”.
En prosa destacan especialmente
los ensayos, y autores como Feijoo, José Cadalso o Jovellanos.
Para trabajar en clase
podríamos utilizar alguna de las fábulas de Iriarte y Samaniego como “El burro
flautista” o “La cigarra y la hormiga”. Creo que de estas lecturas se pueden
sacar actividades que para los chicos resultarán muy divertidas y por tanto
conseguiremos motivarles bastante fácilmente.
ROMANTICISMO.
El siglo XIX es uno de los más
agitados de la historia española.
El Romanticismo surge como
reacción contra la Ilustración y su idea de que todo debía ser explicado a
través de la razón; por lo que, esta corriente desarrollada durante la primera
mitad del Siglo XIX, se convierte en un movimiento que busca la libertad y la
exaltación de los sentimientos.
Así, este periodo rompe con los
esquemas neoclásicos y se comienza a defender la fantasía, la imaginación y la
existencia de un mundo ideal en el que lo más importante son las emociones y la
subjetividad.
La primera obra romántica fue Don
Álvaro y la fuerza del sino, del Duque de Rivas que está ambientado en el
S. XVI (esto era típico del romanticismo, utilizaban épocas pasadas
idealizadas). (Eran obras con mucho sufrimiento y maldiciones). Se pueden
destacar 2 tipos de románticos:
- Liberales:
de izquierda, anticlericales, anticapitalistas, seguidores de las
corrientes europeas. Ejemplo: Espronceda, Larra (era más paraliteratura).
- Romanticismo
católico (fue típico español): burgueses que en algunos aspectos estaban
de acuerdo con el romanticismo. Especialmente en los aspectos estéticos.
Ejemplo José Zorrilla.
Los dos tipos de románticos
eran depresivos… la vida es un dolor… quiero y no puedo… pero tenían la
esperanza de una vida después de la muerte.
Uno de los pilares del
romanticismo es la LIBERTAD (libertad personal y artística, implica
individualismo, vuelta a lo personal). Este ideal de libertad es imposible pues
no pueden ir en contra de la vida, por tanto sufren mucho y lo
demostraban en sus escritos.
El segundo pilar es el
IDEALISMO, intentar conseguir todos sus ideales.
Destaca que muchos escritores
durante esta época publicaron sus novelas como folletines.
Las características más
importantes de esta etapa son:
- Rebelión del individuo contra cualquier
norma que le impida expresar sus propios sentimientos.
- Absoluta libertad en política, moral y arte.
- Mantienen una actitud idealista que no
corresponde a la realidad que los rodea y los lleva a la rebeldía contra
la patria, la sociedad e incluso contra Dios.
- Como consecuencia del enfrentamiento entre
su espíritu idealista y la cruda realidad, se produce la desesperación y
el desengaño.
- Si en el siglo anterior la verdad era igual
a belleza, para el Romanticismo sólo la belleza es la verdad.
Se observa en los autores de este periodo
una angustia y un desengaño que les lleva a buscar la evasión; por lo que
observamos una idealización de lugares exóticos y lejanos, de épocas pasadas
como la Edad Media, de épocas futuras que se imaginan perfectas o del suicidio
como último recurso para evitar el sufrimiento.
Por lo general, al romanticismo se le considera un movimiento “adolescente”, complejo, confuso y contradictorio que llevo a la sociedad española a entender la vida de dos formas muy diferentes.
La libertad, es otro de los
temas al que los autores del romanticismo recurrían, ya que sentían una fuerte
admiración por todos aquellos seres que están fuera de la ley (piratas,
bandoleros, vagabundos), a los que considera como verdaderos símbolos de la
libertad. De ahí que sea tan famosa “La canción del pirata”
de Espronceda.
La canción del pirata es
idealizada porque representa la libertad (El pirata es el personaje de libertad
por excelencia)
Los temas a los que más
recurren los autores románticos son la exaltación del propio “yo”, las
reivindicaciones sociales, los paisajes que muestren la fuerza de la naturaleza
o la soledad; pero, una vez más, el tema del amor vuelve a adquirir una gran
importancia, siendo en este caso un amor pasional en el que los amantes se
entregan totalmente y en el que las emociones y los sentimientos de los
enamorados adquieren una gran importancia.
Finalmente, es importante citar
algunos de los autores más importantes del romanticismo español como
Larra, José de Espronceda, José Zorrilla, Bécquer, el Duque de
Rivas, etc.
Para trabajar en el aula
podríamos utilizar la famosa “Canción del
Pirata” de Espronceda pues a los chicos de primaria les suele divertir
hablar de piratas y además se pueden realizar actividades muy divertidas que
favorezcan la memorización de una parte de la misma. Si se va a trabajar con
alumnos algo más mayores (Secundaria) sería recomendable trabajar el personaje
de “Don
Juán Tenorio” de José Zorrilla.
REALISMO.
Se desarrolló durante la
segunda mitad del S. XIX y supuso la vuelta a una concepción aristotélica.
Este periodo histórico vuelve a
ser una reacción contra el movimiento anterior. Se rechazó el “arte por el
arte” y se pretendió llegar a una objetividad basada en la observación y en el
análisis, así como en el uso de la razón y del conocimiento científico.
La burguesía ocupaba un lugar
fundamental por eso muchos autores intentaron hacer llegar sus obras a dicha
clase dominante a través de un lenguaje popular y coloquial, basado en
ambientes reales y tratando temas cotidianos o cercanos al lector.
Destaca como género principal
de esta época la novela.
En cuanto a los autores del
Realismo habría que destacar a Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Juan
Valera, Leopoldo Alas “Clarín”, Fernán Caballero y Vicente
Blasco Ibáñez.
Para trabajar en clase podemos utilizar
una adaptación de “Fortunata y Jacinta”
de Galdós o “La Regenta” de Clarín pues representan la forma de vivir de la
época y muestras típicas de relaciones interpersonales.
MODERNISMO.
Se llama modernismo al
movimiento poético introducido por Rubén Darío, a su vez influenciado por
los simbolistas franceses, Verlaine, Mallarmé, etc. (Es una vuelta al
romanticismo).
Rubén Darío llegó a España como
delegado americano en la fiesta del centenario colombiano. Para entonces ya
había alcanzado el éxito con su libro de poemas Azul. Después
residió en París, donde recibió la influencia de los escritores simbolistas,
adaptando sus formas al castellano. Allí escribió sus: Prosas
Profanas. A su regreso a España era ya considerado un maestro por los
jóvenes escritores españoles.
Rubén Darío provocó una
auténtica renovación en las letras españolas, adaptando las formas simbolistas,
frente al arte realista de los escritores de la Restauración; como hizo en su
día Garcilaso de la Vega, adoptando las formas del Renacimiento. (Usaba la
sinestesia).
Uno de los poemas típicos de
este momento y escrito por este autor es “A Margarita Debayle”.
Otro de los pilares de este
movimiento, es el “yo del autor”: egocentrismo. A destacar el soneto “Lo
fatal”, de Rubén Darío, y en el que expresaba todo su mundo
interior.
El modernismo se caracterizó
principalmente por:
Ø Adopción
del verso alejandrino francés.
Ø Uso
de formas métricas medievales.
Ø Profusión
de imágenes y metáforas.
Los autores modernistas se
centran en temas basados en la soledad, la angustia y la melancolía, en la
evasión hacia épocas pasadas como el Romanticismo o la Edad Media o hacia
lugares lejanos y exóticos de ambientes refinados; utilizando en su estilo tanto
un lenguaje simbólico y sugerente, como una serie de figuras literarias como la
sinestesia o el hipérbaton.
Los autores que más repercusión
tuvieron en el Modernismo fueron Rubén Darío y Juan Ramón
Jiménez y entre sus obras destacan: Lo fatal, Azul, Cantos
de Vida y Esperanza, Arias Tristes y Platero y yo.
Poco a poco un grupo de
escritores influenciados por el Modernismo, fueron alejándose paulatinamente de
esta tendencia, al tiempo que adoptan una actitud más crítica.
De esta etapa podemos trabajar
en el aula especialmente a Platero y Yo
de Juan Ramón Jiménez por la belleza de su lenguaje y la bonita historia que
transmite.
GENERACIÓN
DEL 98.
En esta época se produjo el
desastre militar de Cavite y de Santiago de Cuba y se firmó el tratado de
París por el que España perdió sus últimas colonias.
Este sería el hecho
generacional que unió a una serie de escritores preocupados
por la decadencia de España.
El núcleo de escritores que
integraban este movimiento fueron: Azorín, Pio Baroja, Unamuno, Antonio
Machado, Maeztu, Valle Inclán y Jacinto Benavente.
Si comparamos este movimiento
con el anterior, veremos que estamos hablando de una generación mucho más
madura. (Además destaca que en esta época hay pocos poetas de los que podamos
hablar, puesto que se solía escribir en prosa).
Los rasgos más destacados en la
personalidad y en la obra de éstos escritores, son:
Ø Preocupación
social
Ø Idealismo
exaltado frente al materialismo anterior.
Ø Amaban
una España distinta de la que contemplaban.
Ø Ven
a Castilla como el núcleo aglutinador.
Ø Miran
a la época posterior a la de los Reyes Católicos, para buscar la verdadera
esencia de España.
Ø En
cuanto al estilo literario se caracteriza por la sencillez, sinceridad, y
expresividad. SOBRIEDAD.
Como pilares del momento que se
está viviendo, destacan la preocupación social y personal, que viene reflejado
a través de la naturaleza.
Así, los autores de la
Generación del 98 escriben, generalmente en prosa, sobre temas relacionados con
la vida cotidiana, con situaciones que simulan la realidad, con la defensa de
los valores propios de la nación española y con la necesidad de una
regeneración social y artística que permita superar la decadencia nacional;
destacando por un estilo marcado habitualmente por la subjetividad del autor,
por el empleo de un lenguaje tradicional y por el pesimismo.
Para
trabajar en clase, destacaría por su lenguaje la obra “Castilla” de Azorín.
ESCRITORES
NOVECENTISTAS.
Hacia 1.910 surge un nuevo
grupo de escritores con nuevas ideas respecto a los anteriores:
Adoptan una actitud más serena,
menos pesimista y crítica.
En la poesía, la forma se
depura, se desprende de la retórica para dar lugar a creaciones
intimistas y emotivas.
Destacan pensadores y
ensayistas en todos los campos, historia, filosofía, medicina, filología, etc.
Los principales autores de este
grupo son: Ortega y Gasset y Gómez de la Serna.
GENERACIÓN
DEL 27.
Los autores de esta generación,
eran admiradores del barroco. Intentan encontrar la belleza a través de la
imagen llegando a un estado de poesía pura. (Intentan volver a una concepción
platónica de la vida en la que se vuelven hacia su propio interior y muestran
una preocupación existencial propia; además, este giro hacia el propio “yo” del
autor provoca que se trate de una generación de individualismos y de libertad
de estilos).
Los escritores que la integran
son: Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Jorge
Guillén, Gerardo Diego, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Miguel Hernández, Luis
Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. (Casi todos tienen la misma edad
y una formación similar.)
Se caracterizan principalmente
por:
Ø Admiración
a la poesía de J.R. Jiménez
Ø Culto
por la metáfora
Ø Temática
deshumanizada, represión de los sentimientos, culto a la belleza y a la
estética.
De la producción literaria de
la Generación del 27 destaca: “La casa de Bernarda Alba”, “Donde habita el
olvido”, “Romancero Gitano” y “Marinero en tierra”.
Para trabajar en clase
podríamos utilizar alguno de los poemas de Lorca o Miguel Hernández.
GENERACIONES
DE POSGUERRA.
Después de la Guerra Civil hay
una clara ruptura con la tradición de los años 30.
La dictadura del General Franco
prohibió todas las renovaciones culturales que se intentaron realizaron
durante estos años.
Podemos distinguir tres etapas
(todas ellas aristotélicas):
1º) En la primera década (1940), se utilizó un lenguaje duro y una narración en primera persona. Destacaban las situaciones de extrema dureza y personajes marginados, oprimidos o violentos que, generalmente, suelen desarrollar su historia en espacios limitados (cárceles, hospitales, etc.).
Dos son las obras
características de este tiempo: “La familia de Pascual Duarte”
de Camilo José Cela, y “Nada” de Carmen Laforet.
2º) En la década de 1950, se genera una
literatura social con lenguaje sencillo (para llegar a la mayor parte de
la población), que pretende reflejar la realidad y denunciar las injusticias
cometidas a través de una narración lineal y en tercera persona. Destaca
especialmente “La Colmena” de Camilo José Cela.
3º) En la década de los 60 encontramos una
renovación importante en el estilo, pues intentaron conseguir un lenguaje
poético mucho más elaborado.
En los temas de la época
destacan los problemas sociales, la amistad, la reflexión sobre el paso del
tiempo o el amor. Obras características son: “Cinco horas con Mario” de
Miguel Delibes o “Últimas tardes con teresa” de Juan Marsé.
AÑOS
70.
Es la última etapa de nuestra
literatura; se caracteriza por la libertad total.
El ambiente de libertad que
comenzó a desarrollarse tras la muerte de Franco y la desaparición de la
censura, permitió la publicación de novelas españolas que habían estado
prohibidas hasta ese momento pero que sí estaban editadas en el extranjero, así
mismo, se favoreció un intercambio de literatura entre España y Europa.
En cuanto a los autores y las
obras más importantes destacan: Miguel Delibes con su obra “Los
santos inocentes”, Eduardo Mendoza con “La ciudad de los
prodigios”, Antonio Carvajal o Gloria Fuertes.
Para trabajar esta etapa
podríamos basarnos especialmente en las obras de Gloria Fuertes.
Ahora que conocemos algo más de
la historia de la literatura, debemos preguntarnos; ¿cómo lo seleccionamos y lo
adaptamos para nuestros alumnos de primaria?
Como maestros una de nuestras
tareas más importantes es acercar a nuestros alumnos el mundo de los libros y
la lectura, pero esto sólo lo lograremos, si somos capaces de presentarles
textos que les sean cercanos, atrayentes y divertidos.
Para adecuar un texto a una
determinada edad debemos hacer una serie de modificaciones teniendo siempre
presente que tendremos que tener en cuenta unos criterios, objetivos y las
características específicas del receptor (de los receptores para los que queremos
adaptar).
Hay varios tipos de
adaptaciones:
Ø Traducción.
(Imprescindible para que lo puedan entender).
Ø Actualización
lingüística. (El lenguaje debe ser actual).
Ø Cambio
de género.
Ø Resumen:
no se puede considerar como una adaptación propiamente dicha, pero su
utilización ha hecho del resumen un gran recurso para animar a la lectura y
descubrir textos literarios. (Existen resúmenes del Lazarillo de Tormes, del
Quijote, etc.).
Ø Adaptación
de contenidos.
Ø Adaptación
de la forma.
Ø Adaptación
de contenido y forma.
Ø
Fragmentos + recreaciones: recurso muy utilizado en bachillerato y la
ESO.
Uno de los temas que generó más
debate al tratar este bloque en clase fue la idea de si adaptar un texto
implica que se pierda su esencia.
Es un tema complejo y para dar
una respuesta que sea verdaderamente satisfactoria debemos pensar bastante
sobre ello. Según la Real Academia Española, adaptar consiste en “acomodar, ajustar algo a otra cosa”, y también “modificar
una obra científica, literaria, musical, etc., para que pueda difundirse entre
el público distinto de aquél al cual iba destinado o darle una forma diferente
a la original”.
Creo que un texto puede
adaptarse y esto no necesariamente implica que se esté cambiando su esencia,
pues si se hace bien no se modificará el contenido, sino solamente su forma.
Por ejemplo si cogemos un libro y adaptamos su vocabulario y su lenguaje para
que sea más actual no estaremos cambiando su esencia (siempre que respetemos el
argumento, las características de los personajes y tengamos siempre cuidado de
no caer en la invención) sino su forma para hacerlo llegar a un tipo de público
distinto del receptor inicial. Perdería la esencia en el momento en que no
respetásemos el argumento principal y las características que describen a cada
uno de sus personajes. (Si bien es cierto que la forma es fundamental dentro de
la literatura).
Por tanto las adaptaciones son
un recurso que, como futuros maestros nos van a ser de gran utilidad, puesto
que gracias a ellas podemos dar a conocer a nuestros alumnos infinidad de obras
literarias, aun así, siempre que sea posible deberemos basarnos en la selección
de fragmentos.
Fuentes:
Apuntes de Clase.
García López, José. Historia de
la literatura española. Barcelona: Vicens Vives. 1977
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturaespanola/edadmedia/index.asp
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturaespanola/edadmedia/index.asp
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