"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos." (Antoine de Saint Exupéry, El Principito).

miércoles, 18 de enero de 2012


BORRADOR 2 BLOQUE III

LITERATURA ESPAÑOLA Y CULTURA LITERARIA.

Para comenzar este nuevo bloque vamos a centrarnos en investigar y conocer las características literarias que estuvieron asociadas a cada uno de los distintos periodos históricos. (Para esto nos será muy útil el cuadro colgado en la entrada anterior de este blog).

La Ley del Péndulo:
Debemos tener en cuenta que los diferentes movimientos históricos y literarios han ido variando siguiendo un movimiento pendular (de un extremo a otro).
  


En este gráfico podemos ver las oscilaciones que las distintas corrientes y tendencias literarias han sufrido a lo largo de los siglos. La columna de la izquierda se corresponde con movimientos platónicos mientras que, la segunda representa periodos aristotélicos.

He estado investigando sobre todos esos movimientos pues entender sus características principales, nos ayudará a hacernos una idea general de la historia de la literatura y seremos conscientes de cómo cada movimiento (por lo general) se caracteriza por ideologías y tendencias contrarias a las que se seguían en el periodo anterior.

EDAD MEDIA.
Es un periodo histórico que empezó en el S. IX, aunque su influencia no llegó a España hasta el Siglo X-XI y duró hasta el siglo XV. (Es un movimiento cultural platónico en el que no hay demasiadas normas y se dejo cierta libertad). 

El pensamiento de la época estaba muy condicionado por dos pilares como son el carácter feudal y jerárquico de la sociedad y el pensamiento teocéntrico.

1. Sociedad Feudal: durante toda la edad media, la sociedad estaba dividida en diferentes clases sociales, era por tanto una sociedad clasista donde la nobleza y el clero  estaban en la cima y poseían la mayor parte del poder.

Durante toda esta época los temas principales de la literatura se centraban en contar la vida y las hazañas de los reyes y grandes nobles (los juglares y trovadores cantaban y recitaban poesías sobre batallas, conquistas y hazañas realizadas por personajes heroicos (Como pudimos apreciar en el libro FINIS MUNDI). Esto supuso el inicio del Mester de juglaría y los Cantares de Gesta.

MESTERES JUGLARIA Y CLERECIA.
Durante los siglos XII y XIII se puede distinguir dentro de la poesía medieval dos escuelas o mesteres, una propia de los juglares, y otra de los clérigos llamadas respectivamente mester de juglaría y mester de clerecía.

En ésta última están encuadrados todos los autores que durante este tiempo compusieron poemas en "cuaderna vía" (Verso típico de la época tenía 14 sílabas).

El primer poeta de ésta escuela fue Gonzalo de Berceo y el último, el Canciller de Ayala.

El mester de juglaría se caracteriza por el empleo de versos irregulares y por cultivar los géneros lírico y épico, para deleitar al público que se reunía en las plazas públicas, y en los patios y salones de los castillos, para escuchar a los juglares

CANTARES DE GESTA.
Los poemas recitados por los juglares exaltaban los valores humanos, ponían en relieve la figura del héroe, buen señor y mejor vasallo, todo con gran sentido del honor y de la justicia: estos poemas recibieron el nombre de Cantar de Gesta, y debemos recordar en este ámbito el Cantar del Mío Cid (es la obra de poesía épica medieval en romance castellano, más antigua que se conserva). 

El género épico lo constituyen los cantares de gesta, difundidos por los juglares, y de los que sólo se conserva El Cantar de Mío Cid y algún fragmento  del Cantar de Roncesvalles y parte del de las Mocedades de Rodrigo pero debieron existir en gran número.

Se tiene conocimiento de ello  por las prosificaciones que se hicieron de ellos en latín y castellano y por los Romances (poemas en que se fragmentaron los cantares).

Ya en el siglo X parece segura la existencia de estos poemas épicos, pero no será hasta los siglos XII y XIII cuando adquirieron su mayor importancia. (El período de decadencia duró hasta principios del XV).

LAS JARCHAS Y LA LIRICA POPULAR.
El descubrimiento de las jarchas permite asegurar que muy tempranamente existió una poesía lírica popular en toda la España cristiana pero no quedan apenas restos anteriores al siglo XIV.

Según Menéndez Pidal (escritor e historiador), existió una abundante lírica popular. Ejemplo: El libro del Buen Amor siglo XIV.

La lírica popular de los siglos siguientes sería la continuación de aquella desconocida y primitiva.

2. Pensamiento teocéntrico: implicaba que Dios era el centro de todo, por lo que muchos textos y diferentes obras en otros campos artísticos, eran anónimos.

La literatura medieval nos ha dejado por tanto, un importante legado en forma de jarchas, de poesías trovadorescas, cantares de gesta, etc. recogidos en el mester de juglaría, el de clerecía, etc.

Algunas de las obras y autores más importantes de la literatura medieval podrían ser el Cantar de Mío Cid, la obra Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo, el Libro del Buen Amor de Juan Ruíz Arcipreste de Hita, La Celestina de Fernando de Rojas, las Coplas a la muerte de su Padre de Jorge Manrique o El Conde Lucanor de Don Juan Manuel.

Para trabajar en el aula podremos utilizar adaptaciones de textos como “El cantar de Mío Cid” o “El Conde de Lucanor”. Si los presentamos de la forma correcta pueden llegar a tener una buena aceptación

RENACIMIENTO. (S. XVI).
El período histórico que sucede a la Edad Media en Europa es conocido como el Renacimiento, comprende todo el siglo XVI aunque sus precedentes se encuentran en  los siglos XIV y XV y sus influencias se dejan notar en el XVII. 

Se inició en Italia y se extendió por toda Europa favorecido por el invento de la imprenta.

Los escritores del renacimiento adoptaron como modelos que debían ser imitados a los escritores de la antigüedad clásica, y a los grandes italianos del siglo XIV: Dante,  Petrarca, y Boccacio. Este movimiento fue influido por los humanistas que estudiaron la cultura de Grecia y Roma, entre los que destacan Erasmo de Rotterdam, Antonio de  Nebrija y Juan Luis Vives.

Durante la Edad Media el arte es un medio para honrar a Dios. En el Renacimiento el centro del mundo es el hombre,  y los temas principales serán el amor (en esta época la pasión aparece limitada, es decir, no mostraban un amor tan desgarrador como en la época anterior “teoría de los humores”), la naturaleza, la mitología y también tratan temas filosóficos y políticos. (Surgió un nuevo ideal de belleza, donde se describía al mundo no como realmente era, sino como debería ser).

Por tanto, el renacimiento es el periodo que comienza en España, aproximadamente, en el Siglo XVI y que destaca principalmente por la vuelta al clasicismo grecolatino y por la mentalidad antropocéntrica de la sociedad (el hombre es el centro del universo, capaz de dominar el mundo e incluso su propio destino, por lo que la razón es antepuesta al sentimiento), en la que el propio ser humano se erige como el aspecto más importante de la vida.

En esta época apareció también con mucha fuerza la burguesía, una clase media formada y con mucha cultura.

Debemos destacar la lírica renacentista, dentro de la cual podemos distinguir la lírica tradicional oral y popular (villancicos, canciones de amor, etc.) y la lírica no escrita que transmitía el romancero (con autores como Juan de Mena o el Marqués de Santillana), además de la lírica cortesana de raíz trovadoresca recogida en cancioneros, el más famoso fue el de Hernando de Acuña.

Otros autores destacados de este periodo son: 
·      Juan Boscán: a destacar su epístola a don Diego Hurtado de Mendoza.
·      Garcilaso de la Vega.

Las características principales de esta lírica son:
Ø  “Carpe Diem”, es decir, disfruta el momento. Buscaban disfrutar de la vida lo máximo posible.
Ø  “Beatus Ille”, recomendaban la vida en el campo, como una opción mucho mejor que la vida en la ciudad.
Ø  “Locus amoneus” era la descripción de una naturaleza perfecta e idílica.
Ø  “Descriptio puellae”, era la descripción de la belleza ideal de la mujer.
Ø  “Aurea mediocritas” preferencia de lo sencillo frente  a la desmesurada riqueza.

Encontramos en esta época literatura religiosa con autores como Fray Luis de León y San Juan de la Cruz (“Noche oscura del alma”, “Cántico espiritual”).

A lo largo de todo el siglo XVI, se cultivaron diferentes géneros narrativos que convivieron con los libros de caballería y que tienen en común, la evasión de la realidad, estamos hablando de la novela sentimental, la pastoril, etc. pero frente a todas ellas, destaca la novela picaresca, que pretende reflejar la sociedad tal y como se estaba viviendo en ese momento.  
La obra más destacada de novela picaresca es anónima,  “El Lazarillo de Tormes”.

Para trabajar en clase creo que podríamos utilizar adaptaciones de varias obras,  de todas ellas quiero destacar especialmente algunas de las más famosas como son: “El lazarillo de Tormes” o “El Buscón” de Quevedo. (He destacado estas porque recuerdo que las trabajé en el colegio y me gustó pero si dedicamos tiempo a seleccionar y adaptar podremos utilizar muchas otras.
No debemos olvidar que tendremos que intentar presentar este tipo de obras de una forma divertida, intentando traer a nuestros días las picardías de nuestros antepasados. (Buscando siempre que los chicos las entiendan, se diviertan y en cierta medida se identifiquen).
                                           
BARROCO. (S. XVII).
El siglo XVII  es el más importante de la literatura española. (Siglo de Oro).

Durante este siglo se desarrolló el barroco, un fenómeno cultural que invadió el campo de las artes. (Ya a finales del siglo XVI comienza a observarse un cambio en las formas sencillas del Renacimiento). 

Fue una época marcada por los contrastes basados en la libertad del individuo y por una gran religiosidad que provoca un gran temor a la muerte y un claro pesimismo ante la vida.

Este nuevo movimiento se caracteriza por seguir las siguientes tendencias: estoicismo, esteticismo, moralización, y sátira.

Unos escritores tienen un sentido pesimista, y sus obras tratan sobre la vanidad y lo transitorio de las glorias humanas .Otros como Góngora, dan mucha importancia a las formas artísticas; y también se cultiva la crítica (Quevedo), proponiendo modelos de conducta.   

Por su parte, el pensamiento racionalista tuvo en el siglo XVII algunas de sus figuras más destacadas: Descartes, etc. Todos ellos defendieron que la razón es la principal fuente de conocimiento humano. De este modo sentaron las bases del racionalismo.

En España, la influencia del racionalismo apenas se dejó sentir. En su lugar, se registró una actitud de escepticismo hacia la naturaleza humana, esto provocó una visión pesimista del mundo, radicalmente opuesta al optimismo renacentista.

CULTERANISMO Y CONCEPTISMO.
Los escritores barrocos, que recargan el estilo para conseguir mayor belleza o significación, siguen dos movimientos diferentes: culteranismo y conceptismo. 

Los escritores culteranos (provenía del renacimiento) dan importancia preferentemente a la forma, utilizan metáforas y cultismos, abusan del hipérbaton y utilizan sólo el verso. Destaca Luis de Góngora.

Los conceptistas ponen más énfasis en el fondo, en el significado de las palabras, estas pueden significar varias cosas a la vez. Se utilizó en el verso y en la prosa. Destacan Quevedo y Baltasar Gracián con su obra “Agudeza y Arte de Ingenio”.

Los máximos representantes de estos movimientos culturales son: Góngora y Quevedo.   

Respecto a los temas principales de la literatura barroca hay que destacar la presencia, una vez más, del amor y la crítica a los aspectos que consideraban negativos de la vida como pueden ser el dinero o la ambición; además, se tratan otros temas como el de la fugacidad e inconsistencia de la vida o la picaresca.

En cuanto a la literatura española barroca, hemos de destacar a Góngora en la obra poética, con obras como “Fábula de Polifemo y Galatea” (1612) o “Soledades” (1613). En la prosa narrativa destacará Miguel de Cervantes, que creó el prototipo a partir del cual nacería la novela moderna, y del que no solo debemos recordar “EL Quijote”, sino también “Novelas Ejemplares” (1613) y “Los trabajos de Persiles y Segismunda”.

Dentro del teatro, debemos nombrar autores como Lope de Vega con su obra “Fuenteovejuna”, o Calderón de la Barca con “El alcalde de Zalamea” entre otros.
En lo que respecta al teatro, en esta época, destacaron como actores los ciegos que se ayudaban de dibujos y carteles para contar historias.

Para trabajar en clase yo creo que elegiría probablemente algo de estos dos últimos autores, pues a través de Calderón de la Barca y Lope de Vega podemos ver aspectos muy importantes como fueron la rebelión del pueblo contra la tiranía y las injusticias que se producían en la época (son muy reivindicativas) y por supuesto estaríamos dando a conocer a dos de los autores más importantes y destacados de la época.


NEOCLASICISMO. (S. XVIII)

El movimiento Barroco continuó vigente hasta la primera mitad del siglo XVIII, pero las clases cultas sentían ya un rechazo hacia este estilo ya degenerado.

Una serie de escritores reacciona ante esta situación y adoptan otras tendencias llegadas de Francia e Italia. Así aparece el Neoclasicismo, que en nuestro país tuvo escasa duración y se caracteriza por una mayor sencillez en las formas y acatamiento de las normas fijadas por Boileau, inspiradas de los clásicos Homero, Aristóteles.

Hay que destacar que el Neoclasicismo, llegó a España unido al movimiento cultural e intelectual conocido como “la Ilustración”; se trató por tanto de una época caracterizada por la mentalidad racionalista y puramente objetiva de una sociedad que pretende resolver cualquier problema o dificultad a través de la razón humana.

En esta época rechazaban cualquier tipo de idea que no pueda ser explicada de una forma racional. Por este motivo se dejó de lado la fe y se estableció una mentalidad totalmente antropocéntrica en la que el ser humano es el principal protagonista de todo cuanto sucede.

Este nuevo estilo se caracteriza por la sujeción a unas normas basadas en Aristóteles y Horacio, que en el teatro obligaban:
·   A la adopción de la regla de las tres unidades, espacio, tiempo, y lugar (la acción debe        desarrollarse en un solo día, en un sólo lugar, en un único escenario).
·      A la eliminación de lo imaginativo y misterioso.
·      A la separación de lo cómico y lo trágico. 

En la poesía se desechan los artificios preciosistas y el estilo se hace lineal y prosaico. Empezaron los periódicos. (Pero su influencia no llego hasta el S. XIX en el Romanticismo).

El Neoclasicismo dio preferencia a la razón frente a los sentimientos, impuso reglas a las que se debían ajustar las obras literarias, y como consecuencia de ello, se dejó un poco en el olvido la lírica.

La literatura neoclásica tiene un marcado carácter crítico, didáctico y moralizador, de ahí que se cultivase la fábula con el objetivo de ofrecer al lector, consejos y enseñanzas que denominaremos moralejas, y que solían estar puestas en boca de animales. Se rechaza por tanto lo imaginativo y lo fantástico, ya que no se escribía para entretener, sino para educar.

Podemos destacar conocidos fabulistas como Iriarte y Samaniego, y fábulas tan conocidas como “El burro flautista”, o “La cigarra y la hormiga”.

En prosa destacan especialmente los ensayos, y autores como Feijoo, José Cadalso o Jovellanos.

Para trabajar en clase podríamos utilizar alguna de las fábulas de Iriarte y Samaniego como “El burro flautista” o “La cigarra y la hormiga”. Creo que de estas lecturas se pueden sacar actividades que para los chicos resultarán muy divertidas y por tanto conseguiremos motivarles bastante fácilmente.


ROMANTICISMO.

El siglo XIX es uno de los más agitados de la historia española.

El Romanticismo surge como reacción contra la Ilustración y su idea de que todo debía ser explicado a través de la razón; por lo que, esta corriente desarrollada durante la primera mitad del Siglo XIX, se convierte en un movimiento que busca la libertad y la exaltación de los sentimientos.

Así, este periodo rompe con los esquemas neoclásicos y se comienza a defender la fantasía, la imaginación y la existencia de un mundo ideal en el que lo más importante son las emociones y la subjetividad.

La primera obra romántica fue Don Álvaro y la fuerza del sino, del Duque de Rivas que está ambientado en el S. XVI (esto era típico del romanticismo, utilizaban épocas pasadas idealizadas). (Eran obras con mucho sufrimiento y maldiciones). Se pueden destacar 2 tipos de románticos:
  1.           Liberales: de izquierda, anticlericales, anticapitalistas, seguidores de las corrientes europeas. Ejemplo: Espronceda, Larra (era más paraliteratura).
  2.         Romanticismo católico (fue típico español): burgueses que en algunos aspectos estaban de acuerdo con el romanticismo. Especialmente en los aspectos estéticos. Ejemplo José Zorrilla.


Los dos tipos de románticos eran depresivos… la vida es un dolor… quiero y no puedo… pero tenían la esperanza de una vida después de la muerte.

Uno de los pilares del romanticismo es la LIBERTAD (libertad personal y artística, implica individualismo, vuelta a lo personal). Este ideal de libertad es imposible pues  no pueden ir en contra de la vida, por tanto sufren mucho y lo demostraban en sus escritos.

El segundo pilar es el IDEALISMO, intentar conseguir todos sus ideales.

Destaca que muchos escritores durante esta época publicaron sus novelas como folletines.

Las características más importantes de esta etapa son:
  • Rebelión del individuo contra cualquier norma que le impida expresar sus propios sentimientos.
  • Absoluta libertad en política, moral y arte.
  • Mantienen una actitud idealista que no corresponde a la realidad que los rodea y los lleva a la rebeldía contra la patria, la sociedad e incluso contra Dios.
  • Como consecuencia del enfrentamiento entre su espíritu idealista y la cruda realidad, se produce la desesperación y el desengaño.
  • Si en el siglo anterior la verdad era igual a belleza, para el Romanticismo sólo la belleza es la verdad.
 Se observa en los autores de este periodo una angustia y un desengaño que les lleva a buscar la evasión; por lo que observamos una idealización de lugares exóticos y lejanos, de épocas pasadas como la Edad Media, de épocas futuras que se imaginan perfectas o del suicidio como último recurso para evitar el sufrimiento.

Por lo general, al romanticismo se le considera un movimiento “adolescente”, complejo, confuso y contradictorio que llevo a la sociedad española a entender la vida de dos formas muy diferentes.


La libertad, es otro de los temas al que los autores del romanticismo recurrían, ya que sentían una fuerte admiración por todos aquellos seres que están fuera de la ley (piratas, bandoleros, vagabundos), a los que considera como verdaderos símbolos de la libertad. De ahí que sea tan famosa “La canción del pirata” de Espronceda.

La canción del pirata es idealizada porque representa la libertad (El pirata es el personaje de libertad por excelencia)

Los temas a los que más recurren los autores románticos son la exaltación del propio “yo”, las reivindicaciones sociales, los paisajes que muestren la fuerza de la naturaleza o la soledad; pero, una vez más, el tema del amor vuelve a adquirir una gran importancia, siendo en este caso un amor pasional en el que los amantes se entregan totalmente y en el que las emociones y los sentimientos de los enamorados adquieren una gran importancia.

Finalmente, es importante citar algunos de los autores más importantes del romanticismo español como Larra, José de Espronceda, José Zorrilla,  Bécquer, el Duque de Rivas, etc.

Para trabajar en el aula podríamos utilizar la famosa “Canción del Pirata” de Espronceda pues a los chicos de primaria les suele divertir hablar de piratas y además se pueden realizar actividades muy divertidas que favorezcan la memorización de una parte de la misma. Si se va a trabajar con alumnos algo más mayores (Secundaria) sería recomendable trabajar el personaje de  “Don Juán Tenorio” de José Zorrilla.


REALISMO.
Se desarrolló durante la segunda mitad del S. XIX y supuso la vuelta a una concepción aristotélica.

Este periodo histórico vuelve a ser una reacción contra el movimiento anterior. Se rechazó el “arte por el arte” y se pretendió llegar a una objetividad basada en la observación y en el análisis, así como en el uso de la razón y del conocimiento científico.

La burguesía ocupaba un lugar fundamental por eso muchos autores intentaron hacer llegar sus obras a dicha clase dominante a través de un lenguaje popular y coloquial, basado en ambientes reales y tratando temas cotidianos o cercanos al lector.

Destaca como género principal de esta época la novela.

En cuanto a los autores del Realismo habría que destacar a Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Juan Valera,  Leopoldo Alas “Clarín”, Fernán Caballero y Vicente Blasco Ibáñez. 

Para trabajar en clase podemos utilizar una adaptación de “Fortunata y Jacinta” de Galdós o “La Regenta” de Clarín pues representan la forma de vivir de la época y muestras típicas de relaciones interpersonales.

MODERNISMO.
Se llama modernismo al movimiento poético introducido por Rubén Darío, a su vez  influenciado por los simbolistas franceses, Verlaine, Mallarmé, etc. (Es una vuelta al romanticismo).

Rubén Darío llegó a España como delegado americano en la fiesta del centenario colombiano. Para entonces ya había alcanzado el éxito con su libro de poemas Azul. Después residió en París, donde recibió la influencia de los escritores simbolistas, adaptando sus formas al castellano. Allí escribió sus: Prosas Profanas. A su regreso a España era ya considerado un maestro por los jóvenes escritores españoles. 

Rubén Darío provocó una auténtica renovación en las letras españolas, adaptando las formas simbolistas, frente al arte realista de los escritores de la Restauración; como hizo en su día Garcilaso de la Vega, adoptando las formas del Renacimiento. (Usaba la sinestesia).

Uno de los poemas típicos de este momento y escrito por este autor  es “A Margarita Debayle”.

Otro de los pilares de este movimiento, es el “yo del autor”: egocentrismo. A destacar el soneto “Lo fatal”, de Rubén Darío, y en el que expresaba todo su mundo interior.

El modernismo se caracterizó principalmente por:  
Ø  Adopción del verso alejandrino francés.
Ø  Uso de formas métricas medievales.
Ø  Profusión de imágenes y metáforas.

Los autores modernistas se centran en temas basados en la soledad, la angustia y la melancolía, en la evasión hacia épocas pasadas como el Romanticismo o la Edad Media o hacia lugares lejanos y exóticos de ambientes refinados; utilizando en su estilo tanto un lenguaje simbólico y sugerente, como una serie de figuras literarias como la sinestesia o el hipérbaton. 

Los autores que más repercusión tuvieron en el Modernismo fueron Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez  y entre sus obras destacan: Lo fatal, AzulCantos de Vida y EsperanzaArias Tristes y Platero y yo.

Poco a poco un grupo de escritores influenciados por el Modernismo, fueron alejándose paulatinamente de esta tendencia, al tiempo que adoptan una actitud más crítica.

De esta etapa podemos trabajar en el aula especialmente a Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez por la belleza de su lenguaje y la bonita historia que transmite.


GENERACIÓN DEL 98.
En esta época se produjo el desastre militar de Cavite y de Santiago de Cuba  y se firmó el tratado de París por el que España perdió sus últimas colonias. 

Este sería el hecho generacional que unió a  una  serie de escritores preocupados por  la  decadencia de España. 

El núcleo de escritores que integraban este movimiento fueron: Azorín, Pio Baroja, Unamuno, Antonio Machado, Maeztu, Valle Inclán y Jacinto Benavente.

Si comparamos este movimiento con el anterior, veremos que estamos hablando de una generación mucho más madura. (Además destaca que en esta época hay pocos poetas de los que podamos hablar, puesto que se solía escribir en prosa).

Los rasgos más destacados en la personalidad y en la obra de éstos escritores, son: 
Ø  Preocupación social
Ø  Idealismo exaltado frente al materialismo anterior. 
Ø  Amaban una España distinta de la que contemplaban. 
Ø  Ven a Castilla como el núcleo  aglutinador. 
Ø  Miran a la época posterior a la de los Reyes Católicos, para buscar la verdadera esencia de España. 
Ø  En cuanto al estilo literario se caracteriza por la sencillez, sinceridad, y expresividad. SOBRIEDAD. 

Como pilares del momento que se está viviendo, destacan la preocupación social y personal, que viene reflejado a través de la naturaleza.

Así, los autores de la Generación del 98 escriben, generalmente en prosa, sobre temas relacionados con la vida cotidiana, con situaciones que simulan la realidad, con la defensa de los valores propios de la nación española y con la necesidad de una regeneración social y artística que permita superar la decadencia nacional; destacando por un estilo marcado habitualmente por la subjetividad del autor, por el empleo de un lenguaje tradicional y por el pesimismo.

Para trabajar en clase, destacaría por su lenguaje la obra “Castilla” de Azorín.

ESCRITORES NOVECENTISTAS.
Hacia 1.910 surge un nuevo grupo de escritores  con nuevas ideas respecto a los anteriores:
Adoptan una actitud más serena, menos pesimista  y crítica.
En la poesía, la  forma se depura, se desprende de la  retórica para dar lugar a creaciones intimistas y emotivas.
Destacan pensadores y ensayistas en todos los campos, historia, filosofía, medicina, filología, etc.
Los principales autores de este grupo son: Ortega y Gasset y Gómez  de la Serna. 


GENERACIÓN DEL 27.
Los autores de esta generación, eran admiradores del barroco. Intentan encontrar la belleza a través de la imagen llegando a un estado de poesía pura. (Intentan volver a una concepción platónica de la vida en la que se vuelven hacia su propio interior y muestran una preocupación existencial propia; además, este giro hacia el propio “yo” del autor provoca que se trate de una generación de individualismos y de libertad de estilos).

Los escritores que la integran son: Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Miguel Hernández, Luis Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. (Casi todos tienen la misma edad y una formación similar.)

Se caracterizan principalmente por: 
Ø  Admiración a la poesía de J.R. Jiménez 
Ø  Culto por la metáfora 
Ø  Temática deshumanizada, represión de los sentimientos, culto a la belleza y a la estética. 

De la producción literaria de la Generación del 27 destaca: “La casa de Bernarda Alba”, “Donde habita el olvido”, “Romancero Gitano” y “Marinero en tierra”.

Para trabajar en clase podríamos utilizar alguno de los poemas de Lorca o Miguel Hernández.

                                                           
GENERACIONES DE POSGUERRA.

Después de la Guerra Civil hay una clara ruptura con la tradición de los años 30.
La dictadura del General Franco prohibió todas las renovaciones culturales que se intentaron  realizaron durante estos años.

Podemos distinguir tres etapas (todas ellas aristotélicas):

1º) En la primera década (1940), se utilizó un lenguaje duro y una narración en primera persona. Destacaban las situaciones de extrema dureza y personajes marginados, oprimidos o violentos que, generalmente, suelen desarrollar su historia en espacios limitados (cárceles, hospitales, etc.).
Dos son las obras características de este tiempo: “La familia de Pascual Duarte” de Camilo José Cela, y “Nada” de Carmen Laforet.

2º) En la década de 1950, se genera una literatura social  con lenguaje sencillo (para llegar a la mayor parte de la población), que pretende reflejar la realidad y denunciar las injusticias cometidas a través de una narración lineal y en tercera persona. Destaca especialmente “La Colmena” de Camilo José Cela.

3º) En la década de los 60 encontramos una renovación importante en el estilo, pues intentaron conseguir un lenguaje poético mucho más elaborado.
En los temas de la época destacan los problemas sociales, la amistad, la reflexión sobre el paso del tiempo o el amor. Obras características son: “Cinco horas con Mario” de Miguel Delibes o “Últimas tardes con teresa” de Juan Marsé.


AÑOS 70.
Es la última etapa de nuestra literatura; se caracteriza por la libertad total.

El ambiente de libertad que comenzó a desarrollarse tras la muerte de Franco y la desaparición de la censura, permitió la publicación de novelas españolas que habían estado prohibidas hasta ese momento pero que sí estaban editadas en el extranjero, así mismo, se favoreció un intercambio de literatura entre España y Europa.

En cuanto a los autores y las obras más importantes destacan: Miguel Delibes con su obra “Los santos inocentes”,  Eduardo Mendoza con “La ciudad de los prodigios”, Antonio Carvajal o Gloria Fuertes.

Para trabajar esta etapa podríamos basarnos especialmente en las obras de Gloria Fuertes.


Ahora que conocemos algo más de la historia de la literatura, debemos preguntarnos; ¿cómo lo seleccionamos y lo adaptamos para nuestros alumnos de primaria?

Como maestros una de nuestras tareas más importantes es acercar a nuestros alumnos el mundo de los libros y la lectura, pero esto sólo lo lograremos, si somos capaces de presentarles textos que les sean cercanos, atrayentes y divertidos.

Para adecuar un texto a una determinada edad debemos hacer una serie de modificaciones teniendo siempre presente que tendremos que tener en cuenta unos criterios, objetivos y las características específicas del receptor (de los receptores para los que queremos adaptar).

Hay varios tipos de adaptaciones:

Ø Traducción.  (Imprescindible para que lo puedan entender).

Ø Actualización lingüística. (El lenguaje debe ser actual).

Ø Cambio de género.

Ø Resumen: no se puede considerar como una adaptación propiamente dicha, pero su utilización ha hecho del resumen un gran recurso para animar a la lectura y descubrir textos literarios. (Existen resúmenes del Lazarillo de Tormes, del Quijote, etc.).

Ø Adaptación de contenidos.

Ø Adaptación de la forma.

Ø Adaptación de contenido y forma.

Ø   Fragmentos + recreaciones: recurso muy utilizado en bachillerato y la ESO.

Uno de los temas que generó más debate al tratar este bloque en clase fue la idea de si adaptar un texto implica que se pierda su esencia.  
Es un tema complejo y para dar una respuesta que sea verdaderamente satisfactoria debemos pensar bastante sobre ello. Según la Real Academia Española, adaptar consiste en “acomodar, ajustar algo a otra cosa”, y  también “modificar una obra científica, literaria, musical, etc., para que pueda difundirse entre el público distinto de aquél al cual iba destinado o darle una forma diferente a la original”.

Creo que un texto puede adaptarse y esto no necesariamente implica que se esté cambiando su esencia, pues si se hace bien no se modificará el contenido, sino solamente su forma. Por ejemplo si cogemos un libro y adaptamos su vocabulario y su lenguaje para que sea más actual no estaremos cambiando su esencia (siempre que respetemos el argumento, las características de los personajes y tengamos siempre cuidado de no caer en la invención) sino su forma para hacerlo llegar a un tipo de público distinto del receptor inicial. Perdería la esencia en el momento en que no respetásemos el argumento principal y las características que describen a cada uno de sus personajes. (Si bien es cierto que la forma es fundamental dentro de la literatura).

Por tanto las adaptaciones son un recurso que, como futuros maestros nos van a ser de gran utilidad, puesto que gracias a ellas podemos dar a conocer a nuestros alumnos infinidad de obras literarias, aun así, siempre que sea posible deberemos basarnos en la selección de fragmentos.




Fuentes:
Apuntes de Clase.
García López, José. Historia de la literatura española. Barcelona: Vicens Vives. 1977
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturaespanola/edadmedia/index.asp

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