En los últimos días he estado leyendo unos documentos en mi opinión muy interesantes y por tanto creo
que merece la pena comentar algo sobre ellos:
El pensamiento poético en la infancia (Irune Labajo González). Las ideas
de este documento me han parecido muy interesantes. En la actualidad la poesía
apenas se publica, menos aún se lee y casi no se comprende. Creo que es
necesario que desde la escuela se enseñe a entender la poesía y se eduque en el
lenguaje poético.
Me ha sorprendido del texto la idea de que el lenguaje
poético no está tan lejos del lenguaje de los niños, es decir, no debemos
orientarlo como algo nuevo, difícil y diferente porque si nos fijamos bien los
niños muchas veces y sin saberlo utilizan el lenguaje poético.
Ahora soy consciente y estoy totalmente de acuerdo con la
autora del texto en que: “el lenguaje poético y gran parte de sus
manifestaciones (la metáfora, la metonimia, la hipérbole, la personificación,
la cosificación, la asimilación, la onomatopeya, la repetición, etc.) son connaturales
a la competencia comunicativa del niño de Educación Infantil.”
Los niños (especialmente en la etapa de educación infantil)
utilizan constantemente este tipo de recursos para referirse a palabras que
desconocen, para asociar significados, etc. Por eso si nos paramos a escucharles
veremos que en su lenguaje abundan este tipo de recursos, especialmente las
personificaciones y las metáforas.
El problema que se produce frente a la poesía viene por tanto
porque los adultos tenemos demasiada prisa por acercar a los niños un lenguaje
más real y por hacer que hablen como nosotros (que vean el mundo y la realidad
como a nosotros nos gusta verla).
Los adultos “nos apresuramos a completar el vocabulario
infantil con nuevos significantes. Hacemos esto con todas nuestras razones
pedagógicas cuando el niño tiene tres años, y, cuando cumple ocho, o tal vez
antes, nos apresuramos a clamar por una pedagogía de la imaginación porque su
mente es demasiado realista, demasiado lógica, demasiado poco original”.
Esto es un grave error que como futuros maestros debemos
solucionar. Los niños son niños y como tal deben actuar, deben ser felices y ya
irán aprendiendo poco a poco, por tanto debemos poner siempre por delante el
respeto por la infancia, pues en los niños podemos encontrar una curiosidad,
una creatividad y una poesía que están presentes en su forma de ser de forma
innata, y lo seguirán estando si como profesores somos capaces de reconocerlas
y fortalecerlas.
Si somos capaces de actuar así, llegará el día en que no tendrá
que existir esa idea de que la poesía es aburrida o no se comprende, no
tendremos que escuchar lamentos sobre la falta de interés por la lírica en el
mundo porque entonces no sólo los niños
y los poetas serán capaces de utilizar la imaginación y los sentimientos para
interpretar la realidad.
Las conclusiones que saco de este primer documento es que
como profesores debemos acercar la poesía a nuestros alumnos y hacer que lo
vean como algo cercano e interesante y no como un lenguaje incomprensible y sin
sentido. Si bien es cierto que para poder hacer esto con nuestros alumnos,
tendremos que ser primero nosotros los que nos acerquemos al mundo de la poesía
y dejemos atrás todas las ideas negativas sobre la poesía con las que
posiblemente contamos.
El “nonsense”, un arma contra las mentes cuadradas. (Consuelo Armijo).
Este artículo me ha resultado muy curioso y lo encuentro (de
alguna forma) muy relacionado con la forma de dar clases que estamos siguiendo.
El articulo trata el “nonsense” es decir, el “sin sentido”. Consuelo Armijo
afirma que el mundo en el que vivimos es un completo sin sentido, y por tanto
debemos acostumbrar a las nuevas generaciones a esta forma de vida, debemos
ayudarles a pensar de una manera abierta y sin límites pues según la autora: “El
género literario conocido como nonsense, cultivado por Lewis Carrol, supone una
manera inmejorable de ensanchar el espacio mental del lector y de sondear las
infinitas posibilidades imaginativas que lo tenido por imposible encierra en
sí”
En mi opinión Consuelo Armijo intenta transmitir la idea de
que debemos cuestionarnos todo lo que sabemos
para asentar conocimientos que sean firmes y nos permitan estar
totalmente convencidos de aquello que sabemos. (En el mundo del nonsense las
ideas establecidas (lo tenido por natural) se tambalean, y en cierto modo se
cuestionan).
Como profesores debemos intentar que las futuras generaciones
sean personas curiosas que se planteen dudas y preguntas sobre todo aquello que
no saben, que tengan afán por conocer y sean personas con una mente abierta
ante lo desconocido y los cambios que se puedan producir en el mundo, es decir,
que tengan “frescura mental”. (“No es
verdad todo lo que vemos o nos enseñan, ni imposible lo que no vemos ni
comprendemos”)
Esto me hace pensar que en un futuro, la labor de sentar las
bases del sistema educativo va a estar en nuestras manos y tendremos que
explicar conceptos importantes y en
nuestras manos está el hacerlo correctamente, fijando unas bases sólidas para
que las generaciones futuras aprendan y no tengan que llegar a la universidad
para darse cuenta tristemente de que ni siquiera saben que significan los
conceptos que durante años estudiaron (como me sucedió a mí con el caso de la
literatura).
Considero igualmente importante y también estará dentro de
nuestras funciones, proporcionarles a nuestros alumnos un espíritu crítico que
les haga plantearse aquello que no saben y les haga ir a buscar respuestas,
para lo cual serviremos como ejemplo y guía.
Antes he comentado que veo cierta relación entre el artículo
y la forma en la que desarrollamos la asignatura pues esta asignatura intenta
desde un principio fomentar este espíritu crítico en nosotros, busca que seamos
capaces de formularnos nuestras propias preguntas y nos deja la capacidad de
decidir qué es lo que queremos saber y que consideramos importante, con esto se
busca conseguir que realicemos un verdadero aprendizaje donde los conceptos y
el conocimiento sean interiorizados, es un método en el que la profesora sólo
nos va a servir como guía para que nos demos cuenta ya desde la primera clase
de qué es lo que no sabemos (y pensamos que sí) y también de aquellos conceptos
que debemos aprender para poder ser unos buenos profesionales.
Por todo esto, ojalá que en el futuro seamos capaces de hacer
que nuestros alumnos sientan esta curiosidad y tengan una mente abierta a
investigar y a los cambios que se produzcan (Ojalá que más tarde sepan cómo
hacer experimentos nuevos, que nunca han visto hacer, y que sólo los pueden
llevar a cabo aquellos que son capaces de imaginarlos. O se pregunten “porqués”
que nadie les ha explicado, ya que a nadie se le ha ocurrido pensar que pudiera
haber un “porque” de una cosa que siempre ha pasado. O, a lo mejor, sabrá
imaginarse nuevas situaciones haciéndolas posibles.)
El documento La lectura deseo y
realidad (Cuadernos de pedagogía. Emili Teixidor) no me ha resultado
demasiado interesante, por tanto, en mi opinión no merece la pena resaltar aquí
más que estas dos ideas:
El deseo de saber es uno de los motores que nos guían. Es
tarea de la educación encauzar ese deseo de conocimiento, afianzarlo,
procurarle los cuidados necesarios para que crezca, se fortalezca y de sus
frutos.
El deseo es transcendencia, apertura,
falta de algo. La felicidad es equilibrio, estabilidad y plenitud.
Con la lectura conseguiremos la
felicidad, pero sólo si somos capaces de hacer el esfuerzo necesario para
conquistarla.
Otros datos de interés que he
aprendido con la lectura de estos documentos son:
El día
mundial de la poesía:
Cada 21 de marzo se celebra el Día
Mundial de la Poesía. Esta conmemoración fue impulsada por la UNESCO en el año
2000 con el objetivo de reconocer las actividades poéticas que se realizan en
los diferentes países y promover la poesía como una forma de cultura esencial.
Desde esta organización se considera que el mundo contemporáneo tiene necesidades, en el terreno de la estética, que la poesía puede cubrir siempre y cuando se reconozca su papel social. Por este motivo, era necesario crear un día específico que sirviera para mostrar la importancia de la poesía a la opinión pública.
Desde esta organización se considera que el mundo contemporáneo tiene necesidades, en el terreno de la estética, que la poesía puede cubrir siempre y cuando se reconozca su papel social. Por este motivo, era necesario crear un día específico que sirviera para mostrar la importancia de la poesía a la opinión pública.
El Día de la Poesía es el marco en el
que se efectúan las acciones para sostener este género literario, se valoran
los esfuerzos de los pequeños editores que intentan entrar en el mercado y se
fomenta la lectura y el conocimiento de la poesía.
A lo largo de la jornada se realizan recitales de poesía, conferencias con la intención de establecer el diálogo entre este arte y los demás (la danza, la música, la pintura, etc.) y actividades destinadas a promover la imagen de modernidad de la poesía en los medios de comunicación.
Fuente:
http://www.hoyesarte.com/mas-noticias/libros/9501-21-de-marzo-dia-mundial-de-la-poesia-.html

Muy bueno. Mucho.
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