"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos." (Antoine de Saint Exupéry, El Principito).

sábado, 31 de diciembre de 2011


En los últimos días he estado leyendo unos documentos en  mi opinión muy interesantes y por tanto creo que merece la pena comentar algo sobre ellos:

El pensamiento poético en la infancia (Irune Labajo González). Las ideas de este documento me han parecido muy interesantes. En la actualidad la poesía apenas se publica, menos aún se lee y casi no se comprende. Creo que es necesario que desde la escuela se enseñe a entender la poesía y se eduque en el lenguaje poético.

Me ha sorprendido del texto la idea de que el lenguaje poético no está tan lejos del lenguaje de los niños, es decir, no debemos orientarlo como algo nuevo, difícil y diferente porque si nos fijamos bien los niños muchas veces y sin saberlo utilizan el lenguaje poético.

Ahora soy consciente y estoy totalmente de acuerdo con la autora del texto en que: “el lenguaje poético y gran parte de sus manifestaciones (la metáfora, la metonimia, la hipérbole, la personificación, la cosificación, la asimilación, la onomatopeya, la repetición, etc.) son connaturales a la competencia comunicativa del niño de Educación Infantil.”

Los niños (especialmente en la etapa de educación infantil) utilizan constantemente este tipo de recursos para referirse a palabras que desconocen, para asociar significados, etc. Por eso si nos paramos a escucharles veremos que en su lenguaje abundan este tipo de recursos, especialmente las personificaciones y las metáforas.

El problema que se produce frente a la poesía viene por tanto porque los adultos tenemos demasiada prisa por acercar a los niños un lenguaje más real y por hacer que hablen como nosotros (que vean el mundo y la realidad como a nosotros nos gusta verla).

Los adultos “nos apresuramos a completar el vocabulario infantil con nuevos significantes. Hacemos esto con todas nuestras razones pedagógicas cuando el niño tiene tres años, y, cuando cumple ocho, o tal vez antes, nos apresuramos a clamar por una pedagogía de la imaginación porque su mente es demasiado realista, demasiado lógica, demasiado poco original”.

Esto es un grave error que como futuros maestros debemos solucionar. Los niños son niños y como tal deben actuar, deben ser felices y ya irán aprendiendo poco a poco, por tanto debemos poner siempre por delante el respeto por la infancia, pues en los niños podemos encontrar una curiosidad, una creatividad y una poesía que están presentes en su forma de ser de forma innata, y lo seguirán estando si como profesores somos capaces de reconocerlas y fortalecerlas.

Si somos capaces de actuar así, llegará el día en que no tendrá que existir esa idea de que la poesía es aburrida o no se comprende, no tendremos que escuchar lamentos sobre la falta de interés por la lírica en el mundo porque entonces  no sólo los niños y los poetas serán capaces de utilizar la imaginación y los sentimientos para interpretar la realidad.


Las conclusiones que saco de este primer documento es que como profesores debemos acercar la poesía a nuestros alumnos y hacer que lo vean como algo cercano e interesante y no como un lenguaje incomprensible y sin sentido. Si bien es cierto que para poder hacer esto con nuestros alumnos, tendremos que ser primero nosotros los que nos acerquemos al mundo de la poesía y dejemos atrás todas las ideas negativas sobre la poesía con las que posiblemente contamos.


El “nonsense”, un arma contra las mentes cuadradas. (Consuelo Armijo).

Este artículo me ha resultado muy curioso y lo encuentro (de alguna forma) muy relacionado con la forma de dar clases que estamos siguiendo. El articulo trata el “nonsense” es decir, el “sin sentido”. Consuelo Armijo afirma que el mundo en el que vivimos es un completo sin sentido, y por tanto debemos acostumbrar a las nuevas generaciones a esta forma de vida, debemos ayudarles a pensar de una manera abierta y sin límites pues según la autora: “El género literario conocido como nonsense, cultivado por Lewis Carrol, supone una manera inmejorable de ensanchar el espacio mental del lector y de sondear las infinitas posibilidades imaginativas que lo tenido por imposible encierra en sí”

En mi opinión Consuelo Armijo intenta transmitir la idea de que debemos cuestionarnos todo lo que sabemos  para asentar conocimientos que sean firmes y nos permitan estar totalmente convencidos de aquello que sabemos. (En el mundo del nonsense las ideas establecidas (lo tenido por natural) se tambalean, y en cierto modo se cuestionan).

Como profesores debemos intentar que las futuras generaciones sean personas curiosas que se planteen dudas y preguntas sobre todo aquello que no saben, que tengan afán por conocer y sean personas con una mente abierta ante lo desconocido y los cambios que se puedan producir en el mundo, es decir, que tengan “frescura mental”.  (“No es verdad todo lo que vemos o nos enseñan, ni imposible lo que no vemos ni comprendemos”)

Esto me hace pensar que en un futuro, la labor de sentar las bases del sistema educativo va a estar en nuestras manos y tendremos que explicar conceptos  importantes y en nuestras manos está el hacerlo correctamente, fijando unas bases sólidas para que las generaciones futuras aprendan y no tengan que llegar a la universidad para darse cuenta tristemente de que ni siquiera saben que significan los conceptos que durante años estudiaron (como me sucedió a mí con el caso de la literatura).

Considero igualmente importante y también estará dentro de nuestras funciones, proporcionarles a nuestros alumnos un espíritu crítico que les haga plantearse aquello que no saben y les haga ir a buscar respuestas, para lo cual serviremos como ejemplo y guía.

Antes he comentado que veo cierta relación entre el artículo y la forma en la que desarrollamos la asignatura pues esta asignatura intenta desde un principio fomentar este espíritu crítico en nosotros, busca que seamos capaces de formularnos nuestras propias preguntas y nos deja la capacidad de decidir qué es lo que queremos saber y que consideramos importante, con esto se busca conseguir que realicemos un verdadero aprendizaje donde los conceptos y el conocimiento sean interiorizados, es un método en el que la profesora sólo nos va a servir como guía para que nos demos cuenta ya desde la primera clase de qué es lo que no sabemos (y pensamos que sí) y también de aquellos conceptos que debemos aprender para poder ser unos buenos profesionales.

Por todo esto, ojalá que en el futuro seamos capaces de hacer que nuestros alumnos sientan esta curiosidad y tengan una mente abierta a investigar y a los cambios que se produzcan (Ojalá que más tarde sepan cómo hacer experimentos nuevos, que nunca han visto hacer, y que sólo los pueden llevar a cabo aquellos que son capaces de imaginarlos. O se pregunten “porqués” que nadie les ha explicado, ya que a nadie se le ha ocurrido pensar que pudiera haber un “porque” de una cosa que siempre ha pasado. O, a lo mejor, sabrá imaginarse nuevas situaciones haciéndolas posibles.)

El documento La lectura deseo y realidad (Cuadernos de pedagogía. Emili Teixidor) no me ha resultado demasiado interesante, por tanto, en mi opinión no merece la pena resaltar aquí más que estas dos ideas:

El deseo de saber es uno de los motores que nos guían. Es tarea de la educación encauzar ese deseo de conocimiento, afianzarlo, procurarle los cuidados necesarios para que crezca, se fortalezca y de sus frutos.

El deseo es transcendencia, apertura, falta de algo. La felicidad es equilibrio, estabilidad y plenitud.
Con la lectura conseguiremos la felicidad, pero sólo si somos capaces de hacer el esfuerzo necesario para conquistarla.


Otros datos de interés que he aprendido con la lectura de estos documentos son:
El día mundial de la poesía:
Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía. Esta conmemoración fue impulsada por la UNESCO en el año 2000 con el objetivo de reconocer las actividades poéticas que se realizan en los diferentes países y promover la poesía como una forma de cultura esencial.

Desde esta organización se considera que el mundo contemporáneo tiene necesidades, en el terreno de la estética, que la poesía puede cubrir siempre y cuando se reconozca su papel social. Por este motivo, era necesario crear un día específico que sirviera para mostrar la importancia de la poesía a la opinión pública.
El Día de la Poesía es el marco en el que se efectúan las acciones para sostener este género literario, se valoran los esfuerzos de los pequeños editores que intentan entrar en el mercado y se fomenta la lectura y el conocimiento de la poesía.

A lo largo de la jornada se realizan recitales de poesía, conferencias con la intención de establecer el diálogo entre este arte y los demás (la danza, la música, la pintura, etc.) y actividades destinadas a promover la imagen de modernidad de la poesía en los medios de comunicación.


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