"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos." (Antoine de Saint Exupéry, El Principito).

miércoles, 18 de enero de 2012


REFLEXIÓN BLOQUE 4.

Como ya dije en el desarrollo del bloque, creo que este tema ha sido de los más importantes que hemos dado y no por la cantidad de materia vista, sino por la importancia y sobre todo la utilidad que tienen los conceptos que hemos aprendido.

La primera idea con la que debemos quedarnos es que para ser buenos animadores de la lectura debemos proponer a nuestros alumnos nuevas actividades acordes a su forma de pensar que hagan que se diviertan y vean los libros como algo positivo (debemos ser originales, pues en el 90% de los casos, las actividades con las que intentaron motivarnos a nosotros fueron un error, y por tanto debemos dejarlas atrás y pensar otras nuevas).

Como profesores es importantísimo ser capaces de plantear buenas actividades para fomentar la lectura de nuestros alumnos pues gracias a ellas podremos conseguir que comprendan mejor un texto, que se diviertan leyendo y quizá podamos despertar en ellos su afán lector.

En la mayoría de las ocasiones, los maestros se limitan a proponer una lectura obligatoria y a pedir después un resumen. (En muchos casos la lectura está mal seleccionada y no les resulta interesante a los niños). 

Esta es una idea que tiene que cambiar, pues aplicando ese método no se consiguen beneficios, al contrario, es contraproducente; el alumno se ve forzado a leer un libro que no le gusta y del que no aprende nada, se siente insatisfecho, aburrido y empieza a considerar la lectura como algo aburrido y negativo cuando es todo lo contrario. Por su parte el profesor tiene que corregir 25 o 30 resúmenes con los que no ha conseguido nada ya que no ha fomentado el afán lector autónomo de sus alumnos.

Este bloque nos ha ayudado a encontrar recursos para evitar este problema, por tanto, espero que no volvamos a caer nosotros en el mismo error y consigamos que todos nuestros alumnos encuentren esa pasión por la literatura.

Personalmente me ha parecido un tema muy interesante, pues desde mi adolescencia siempre he sido consciente de la gran importancia que tiene leer, y sobre todo leer aquello que a uno verdaderamente le gusta, disfrutándolo.

También me ha servido para recordar que no solo tenemos que trabajar  una lectura cuando la hemos terminado, sino que debemos trabajar sobre ella antes de comenzarla para alcanzar un grado óptimo de motivación y preparar los conocimientos previos sobre el tema a tratar y durante el periodo de lectura, para asegurarnos que estamos entendiendo bien todos los conceptos, etc. 

Llegado este punto quiero destacar a Kepa Osoro  “animar a los niños a la lectura es derramar sobre ellos toda la magia, el sentimiento, la fascinación y la pasión que anidan en las palabras escritas para conmover, enseñar y descubrir el mundo y para entender al hombre.”

Para que esta última idea sea posible, debemos ser maestros que transmitan un verdadero gusto por la lectura y actuar como un auténtico animador, así tendremos grandes posibilidades de que nuestros alumnos lleguen a ser buenos lectores. Debemos utilizar técnicas que les hagan entusiasmarse por la lectura del libro, y nos ayuden a descubrir si el tema les gusta o no. Podemos leerles un capítulo en el que dejemos el final abierto para así llamarles la atención y que les entre curiosidad y por ello estén deseando leerlo para saber qué ocurre en las páginas siguientes.

Personalmente estoy totalmente de acuerdo con la idea de B. Bettelheim según la cual si conseguimos que un niño se adentre en el mundo de la lectura y le animamos a hacerlo, le estamos mostrando un mundo nuevo lleno de experiencias donde podrá desarrollarse y aprender libremente. 

Por tanto no podemos tener un objetivo mejor que lograr que nuestros alumnos se adentren en este mundo donde puedan desarrollarse y aprender…

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