REFLEXIÓN BLOQUE 4.
Como
ya dije en el desarrollo del bloque, creo que este tema ha sido de los más
importantes que hemos dado y no por la cantidad de materia vista, sino por la
importancia y sobre todo la utilidad que tienen los conceptos que hemos
aprendido.
La
primera idea con la que debemos quedarnos es que para ser buenos animadores de
la lectura debemos proponer a nuestros alumnos nuevas actividades acordes a su
forma de pensar que hagan que se diviertan y vean los libros como algo positivo
(debemos ser originales, pues en el 90% de los casos, las actividades con las
que intentaron motivarnos a nosotros fueron un error, y por tanto debemos
dejarlas atrás y pensar otras nuevas).
Como
profesores es importantísimo ser capaces de plantear buenas actividades para
fomentar la lectura de nuestros alumnos pues gracias a ellas podremos conseguir
que comprendan mejor un texto, que se diviertan leyendo y quizá podamos
despertar en ellos su afán lector.
En la mayoría de las ocasiones, los maestros se limitan a proponer una lectura obligatoria y a pedir después un resumen. (En muchos casos la lectura está mal seleccionada y no les resulta interesante
a los niños).
Esta
es una idea que tiene que cambiar, pues aplicando ese método no se consiguen
beneficios, al contrario, es contraproducente; el alumno se ve forzado a leer un libro que
no le gusta y del que no aprende nada, se siente insatisfecho, aburrido y
empieza a considerar la lectura como algo aburrido y negativo cuando es todo lo
contrario. Por su parte el profesor tiene que corregir 25 o 30 resúmenes con
los que no ha conseguido nada ya que no ha fomentado el afán lector autónomo de
sus alumnos.
Este
bloque nos ha ayudado a encontrar recursos para evitar este problema, por
tanto, espero que no volvamos a caer nosotros en el mismo error y consigamos
que todos nuestros alumnos encuentren esa pasión por la literatura.
Personalmente
me ha parecido un tema muy interesante, pues desde mi adolescencia siempre he
sido consciente de la gran importancia que tiene leer, y sobre todo leer
aquello que a uno verdaderamente le gusta, disfrutándolo.
También
me ha servido para recordar que no solo tenemos que trabajar una lectura cuando la hemos terminado, sino
que debemos trabajar sobre ella antes de comenzarla para alcanzar un
grado óptimo de motivación y preparar los conocimientos previos sobre el tema a
tratar y durante el periodo de lectura, para asegurarnos que estamos entendiendo
bien todos los conceptos, etc.
Llegado
este punto quiero destacar a Kepa Osoro “animar a los niños a la lectura es derramar
sobre ellos toda la magia, el sentimiento, la fascinación y la pasión que
anidan en las palabras escritas para conmover, enseñar y descubrir el mundo y
para entender al hombre.”
Para
que esta última idea sea posible, debemos ser maestros que transmitan un verdadero
gusto por la lectura y actuar como un auténtico animador, así tendremos grandes
posibilidades de que nuestros alumnos lleguen a ser buenos lectores. Debemos
utilizar técnicas que les hagan entusiasmarse por la lectura del libro, y nos ayuden a descubrir si el tema les gusta o no. Podemos leerles un
capítulo en el que dejemos el final abierto para así llamarles la atención y
que les entre curiosidad y por ello estén deseando leerlo para saber qué ocurre
en las páginas siguientes.
Personalmente
estoy totalmente de acuerdo con la idea de B. Bettelheim según la cual si conseguimos que un niño se adentre en el mundo de la lectura y le
animamos a hacerlo, le estamos mostrando un mundo nuevo lleno de experiencias
donde podrá desarrollarse y aprender libremente.
Por
tanto no podemos tener un objetivo mejor que lograr que nuestros alumnos se
adentren en este mundo donde puedan desarrollarse y aprender…
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