Estas
aquí para aportar tu sabor único y para servir al mundo de una manera que tú y
solo tú, puedes hacer.
Recuerdo una maestra en Educación
Infantil que nos entregó a cada uno de los niños una pieza de un puzle
que tenía un número en la parte posterior y nos pidió que la guardáramos hasta
el día siguiente.
A la mañana siguiente cuando nos llamaba a cada uno por el número
que tenía nuestra pieza, la Maestra lo
colocaba en la posición correcta en el marco de cartón que contenía el puzle. En clase éramos 20 niños y eran 20 las piezas
del puzle. Aquel día cuando la Señorita terminó de colocar la pieza número 20, pudimos ver la preciosa imagen completa a
excepción de una pieza que faltaba y que impedía que todos viéramos la belleza
de la imagen íntegra.
El niño que había recibido la
pieza número 19 había faltado a clase ese día y para que pudiéramos ver la
imagen completa se necesitaba su aportación. De esta manera la Maestra ilustró
para todos nosotros, cuán importante
éramos cada uno de nosotros para completar la totalidad.
Cada uno de nosotros tiene una
pieza importante que aportar a la imagen de la vida, cada uno de nosotros
somos un pieza única. Cada día con nuestras experiencias en la vida,
obtenemos la sabiduría requerida para producir, perfeccionar y mejorar la pieza
del puzle con la que cada uno de nosotros servimos al mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario