"He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos." (Antoine de Saint Exupéry, El Principito).

viernes, 13 de enero de 2012


Durante estos últimos meses en los blogs, páginas y libros que he ido consultando para desarrollar los temas, he ido encontrando citas, frases y cuentos que me han resultado muy curiosos. Soy consciente de que debería intentar citar el autor de todas ellas pero en la mayoría de los casos lo desconozco y aunque lo intenté no he conseguido encontrarlo, pero a pesar de esto creo que merece la pena conocerlas:

-       No hay nada en el mundo completamente errado, hasta un reloj que se paró hace años, consigue acertar dos veces al día.

-          La vida es algo que pasa mientras estamos haciendo otra cosa. Jhon Lennon.

-          El optimista dice ¡buenos días Dios!, el pesimista dice ¡Dios, ya es de día!

-          Una injuria dura el tiempo que nos empeñamos en recordarla.

-          De escuchar procede la sabiduría y de hablar el arrepentimiento.

-          Daría todo lo que se por lo que ignoro. Víctor Hugo.

-          Quién no comprende una mirada, tampoco comprende una larga explicación.

-          La paciencia es un árbol de raíz amarga, pero de frutos muy dulces.

-          El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio permanece sentado en él.

-          Huye de los elogios, pero trata de merecerlos.

-          El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va.

-          Yo nunca olvido una cara, pero con usted señora voy a hacer una excepción. Groucho Marx.

-          Sócrates preguntó a sus discípulos “¿si un asno me da una coz, debo denunciarlo?”

-          El dinero no imprime carácter, pero no tenerlo si imprime mal carácter.

-          Es maravilloso ser importante, pero es más importante ser maravilloso.

-       Dentro de mí existen dos cachorros, uno es cruel y malo, el otro es noble, bueno y dócil, los dos están siempre luchando, mi pregunta es: ¿Cuál  de ellos acabará ganando? Después de mucho reflexionar comprendo que... ganará aquel al que yo alimente.

Un león se levanta una mañana de domingo enormemente contento y camina erguido, con aires de grandeza. Chulito, va preguntando a todos los animales que se encuentra en su camino ¿quién es el rey de la selva?  Pregunta a la cebra, a la jirafa, al ciervo, al conejo, todos contestan sin lugar a duda el rey de la selva eres tú. Al caer la tarde se encuentra con el elefante  y le hace la pregunta de rigor, el elefante agarrándolo lo enrosca en la trompa y lo sube, lo baja, lo lanza al aire, lo recoge, lo vuelve a lanzar, lo golpea contra los árboles… hasta que ya aburrido el elefante lo lanza al suelo. 
Muy bien basta ya,  lo entiendo, farfulló el dolorido león, pero no hay  necesidad de que te enfurezcas tanto porque no lo sepas.

Dos jóvenes enamorados piden al jefe de la  tribu india consejo para mantenerse siempre juntos hasta el final de sus días. El jefe le dice a ella que busque un halcón y a él que busque un águila y los lleven a la aldea.
Cuando volvieron con los animales, el jefe ató las patas de los animales entre sí y los soltó; las aves intentaban levantar el vuelo y como no lo conseguían pues estaban enganchadas entre ellas, se comenzaron a agredir. Volviéndose hacia los enamorados el jefe indio les dijo: jamás olviden lo que están viendo, vuelen juntos pero jamás amarrados, libera a quién amas para que pueda volar con sus propias alas. Respeta el derecho de las personas de volar rumbo a sus propios sueños, SOLO LIBRES SOMOS CAPACES DE AMAR.

Dos hombre gravemente enfermos ocupaban la misma habitación de un hospital, el que tenía la cama junto a la ventana, podía incorporarse un poco y cada tarde describía a su compañero el paisaje que podía ver desde allí. Describía el lago, el parque, los niños jugando, los enamorados abrazados en los bancos, los setos de flores, grandes y viejos árboles adornando el paisaje. Mientras tanto, el hombre de la otra cama cerraba los ojos y se podía imaginar el paisaje con toda suerte de detalles.
Una noche, el hombre de la ventana murió mientras dormía y el otro hombre preguntó si podía trasladarse a la cama de la ventana. La enfermera accedió encantada, lenta y dolorosamente el hombre se incorporó para disfrutar del paisaje que cada tarde le describía su compañero fallecido y su sorpresa fue mayúscula al comprobar que solo había un muro. Eso era todo.


He creído conveniente colgar estas frases y cuentos, pues creo que podemos aprender mucho de la mayoría de ellas.


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