BLOQUE III
LITERATURA ESPAÑOLA Y CULTURA
LITERARIA.
Para
comenzar este nuevo bloque vamos a centrarnos en investigar y conocer las características
literarias que estuvieron asociadas a cada uno de los distintos periodos
históricos. (Para esto nos será muy útil el cuadro colgado en la entrada
anterior de este blog).
La Ley del Péndulo:
Debemos
tener en cuenta que los diferentes movimientos históricos y literarios han ido
variando siguiendo un movimiento pendular (de un extremo a otro).
En este gráfico podemos
ver las oscilaciones que las distintas corrientes y tendencias literarias han sufrido
a lo largo de los siglos. La columna de la izquierda se corresponde con
movimientos platónicos mientras que, la segunda representa periodos aristotélicos.
He estado
investigando sobre todos esos movimientos pues entender sus características
principales, nos ayudará a hacernos una idea general de la historia de la
literatura y seremos conscientes de cómo cada movimiento (por lo general) se
caracteriza por ideologías y tendencias contrarias a las que se seguían en el
periodo anterior.
EDAD MEDIA.
Es un periodo histórico que empezó
en el S. IX, aunque su influencia no llegó a España hasta el Siglo X-XI y duró
hasta el siglo XV. (Es un movimiento cultural platónico en el que no hay
demasiadas normas y se dejo cierta libertad).
El pensamiento de la época estaba
muy condicionado por dos pilares como son el carácter feudal y jerárquico de
la sociedad y el pensamiento teocéntrico.
1. Sociedad
Feudal: durante toda la edad media, la sociedad estaba
dividida en diferentes clases sociales, era por tanto una sociedad clasista
donde la nobleza y el clero estaban en
la cima y poseían la mayor parte del poder.
Durante toda esta época los temas
principales de la literatura se centraban en contar la vida y las hazañas de
los reyes y grandes nobles (los juglares y trovadores cantaban y recitaban
poesías sobre batallas, conquistas y hazañas realizadas por personajes heroicos
(Como pudimos apreciar en el libro FINIS MUNDI). Esto supuso el inicio
del Mester de juglaría y los Cantares de Gesta.
MESTERES JUGLARIA Y
CLERECIA.
Durante
los siglos XII y XIII se puede distinguir dentro de la poesía medieval dos
escuelas o mesteres, una propia de los juglares, y otra de los clérigos llamadas
respectivamente mester de juglaría y mester de clerecía.
En ésta
última están encuadrados todos los autores que durante este tiempo compusieron
poemas en "cuaderna vía" (Verso típico de la época tenía 14
sílabas).
El primer
poeta de ésta escuela fue Gonzalo de Berceo y el último, el Canciller de Ayala.
El mester de
juglaría se caracteriza por el empleo de versos irregulares y por cultivar los
géneros lírico y épico, para deleitar al público que se reunía en las plazas
públicas, y en los patios y salones de los castillos, para escuchar a los
juglares
CANTARES DE GESTA.
Los poemas recitados por los
juglares exaltaban los valores humanos, ponían en relieve la figura del héroe,
buen señor y mejor vasallo, todo con gran sentido del honor y de la justicia:
estos poemas recibieron el nombre de Cantar de Gesta, y debemos recordar en
este ámbito el Cantar del Mío Cid (es la obra de poesía
épica medieval en romance castellano, más antigua que se conserva).
El género épico lo constituyen
los cantares de gesta, difundidos por los juglares, y de los que sólo se
conserva El Cantar de Mío Cid y algún fragmento del Cantar de
Roncesvalles y parte del de las Mocedades de Rodrigo pero debieron
existir en gran número.
Se tiene conocimiento de ello por las prosificaciones
que se hicieron de ellos en latín y castellano y por los Romances (poemas
en que se fragmentaron los cantares).
Ya en el siglo X parece segura la existencia de estos poemas
épicos, pero no será hasta los siglos XII y XIII cuando adquirieron su mayor
importancia. (El período de decadencia duró hasta principios del XV).
LAS
JARCHAS Y LA LIRICA POPULAR.
El
descubrimiento de las jarchas permite asegurar que muy tempranamente existió
una poesía lírica popular en toda la España cristiana pero no quedan apenas
restos anteriores al siglo XIV.
Según
Menéndez Pidal (escritor e historiador), existió una abundante lírica popular. Ejemplo:
El libro del Buen Amor siglo XIV.
La lírica
popular de los siglos siguientes sería la continuación de aquella desconocida y
primitiva.
2.
Pensamiento teocéntrico: implicaba
que Dios era el centro de todo, por lo que muchos textos y diferentes obras en
otros campos artísticos, eran anónimos.
La literatura medieval nos ha dejado
por tanto, un importante legado en forma de jarchas, de poesías trovadorescas,
cantares de gesta, etc. recogidos en el mester de juglaría, el de clerecía,
etc.
Algunas de las obras y autores más
importantes de la literatura medieval podrían ser el Cantar de Mío Cid,
la obra Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo, el Libro del
Buen Amor de Juan Ruíz Arcipreste de Hita, La Celestina
de Fernando de Rojas, las Coplas a la muerte de su Padre de Jorge
Manrique o El Conde Lucanor de Don Juan Manuel.
RENACIMIENTO. (S. XVI).
El período histórico que sucede a
la Edad Media en Europa es conocido como el Renacimiento, comprende todo el siglo XVI aunque sus precedentes se
encuentran en los siglos XIV y XV y sus influencias se dejan notar en
el XVII.
Se inició en Italia y se extendió por toda Europa favorecido por el invento de la imprenta.
Los escritores del renacimiento adoptaron como modelos que
debían ser imitados a los escritores de la antigüedad clásica, y a los grandes
italianos del siglo XIV: Dante, Petrarca, y Boccacio. Este
movimiento fue influido por los humanistas que estudiaron la cultura de Grecia
y Roma, entre los que destacan Erasmo de Rotterdam, Antonio de Nebrija y
Juan Luis Vives.
Durante la Edad Media el arte es un medio para honrar a Dios.
En el Renacimiento el centro del mundo es el hombre, y los temas principales serán el amor (en esta
época la pasión aparece limitada, es decir, no mostraban un amor tan desgarrador
como en la época anterior “teoría de los humores”), la naturaleza, la mitología
y también tratan temas filosóficos y políticos. (Surgió un nuevo ideal de
belleza, donde se describía al mundo no como realmente era, sino como debería
ser).
Por tanto, el renacimiento es el
periodo que comienza en España, aproximadamente, en el Siglo XVI y que destaca
principalmente por la vuelta al clasicismo grecolatino y por la mentalidad
antropocéntrica de la sociedad (el hombre es el centro del universo, capaz de
dominar el mundo e incluso su propio destino, por lo que la razón es antepuesta
al sentimiento), en la que el propio ser humano se erige como el aspecto más
importante de la vida.
En esta época apareció también con
mucha fuerza la burguesía, una clase media formada y con mucha cultura.
Debemos destacar la lírica renacentista,
dentro de la cual podemos distinguir la lírica tradicional oral y
popular (villancicos, canciones de amor, etc.) y la lírica no escrita que
transmitía el romancero (con autores como Juan de Mena
o el Marqués de Santillana), además de la lírica cortesana de raíz trovadoresca
recogida en cancioneros, el más famoso fue el de Hernando de Acuña.
Otros autores destacados de este
periodo son:
·
Juan Boscán: a destacar su epístola a don Diego Hurtado de Mendoza.
·
Garcilaso de la Vega.
Las características principales de
esta lírica son:
Ø
“Carpe Diem”, es decir, disfruta el momento. Buscaban disfrutar de la vida
lo máximo posible.
Ø
“Beatus Ille”, recomendaban la vida en el campo, como una opción mucho
mejor que la vida en la ciudad.
Ø
“Locus amoneus” era la descripción de una naturaleza perfecta e idílica.
Ø
“Descriptio puellae”, era la descripción de la belleza ideal de la mujer.
Ø
“Aurea mediocritas” preferencia de lo sencillo frente a la desmesurada riqueza.
Encontramos en esta época literatura
religiosa con autores como Fray Luis de León y San Juan de la Cruz (“Noche
oscura del alma”, “Cántico espiritual”).
A lo largo de todo el siglo XVI, se
cultivaron diferentes géneros narrativos que convivieron con los libros de
caballería y que tienen en común, la evasión de la realidad, estamos hablando
de la novela sentimental, la pastoril, etc. pero frente a todas ellas, destaca
la novela picaresca, que pretende reflejar la sociedad tal y como se estaba
viviendo en ese momento.
La obra más destacada de novela
picaresca es anónima, “El Lazarillo
de Tormes”.
BARROCO. (S. XVII).
El siglo XVII es el más importante de la literatura
española. (Siglo de Oro).
Durante este siglo se desarrolló el barroco, un fenómeno
cultural que invadió el campo de las artes. (Ya a finales del siglo XVI
comienza a observarse un cambio en las formas sencillas del Renacimiento).
Fue una época marcada por los
contrastes basados en la libertad del individuo y por una gran religiosidad que
provoca un gran temor a la muerte y un claro pesimismo ante la vida.
Este nuevo movimiento se caracteriza por seguir las
siguientes tendencias: estoicismo, esteticismo, moralización, y sátira.
Unos escritores tienen un sentido pesimista, y sus obras
tratan sobre la vanidad y lo transitorio de las glorias humanas .Otros como
Góngora, dan mucha importancia a las formas artísticas; y también se cultiva la
crítica (Quevedo), proponiendo modelos de conducta.
Por su parte, el pensamiento
racionalista tuvo en el siglo XVII algunas de sus figuras más destacadas:
Descartes, etc. Todos ellos defendieron que la razón es la principal fuente de
conocimiento humano. De este modo sentaron las bases del racionalismo.
En España, la influencia del
racionalismo apenas se dejó sentir. En su lugar, se registró una actitud de
escepticismo hacia la naturaleza humana, esto provocó una visión pesimista del
mundo, radicalmente opuesta al optimismo renacentista.
CULTERANISMO Y CONCEPTISMO.
Los
escritores barrocos, que recargan el estilo para conseguir mayor belleza o
significación, siguen dos movimientos diferentes: culteranismo y
conceptismo.
Los
escritores culteranos (provenía del renacimiento) dan importancia
preferentemente a la forma, utilizan metáforas y cultismos, abusan del
hipérbaton y utilizan sólo el verso. Destaca Luis de Góngora.
Los
conceptistas ponen más énfasis en el fondo, en el significado de las palabras,
estas pueden significar varias cosas a la vez. Se utilizó en el verso y en la
prosa. Destacan Quevedo y Baltasar Gracián con su obra “Agudeza
y Arte de Ingenio”.
Los máximos
representantes de estos movimientos culturales son: Góngora y Quevedo.
Respecto a los temas principales de
la literatura barroca hay que destacar la presencia, una vez más, del amor y la
crítica a los aspectos que consideraban negativos de la vida como pueden ser el
dinero o la ambición; además, se tratan otros temas como el de la fugacidad e
inconsistencia de la vida o la picaresca.
En cuanto a la literatura española
barroca, hemos de destacar a Góngora en la obra poética, con obras como “Fábula
de Polifemo y Galatea” (1612) o “Soledades” (1613). En la prosa
narrativa destacará Miguel de Cervantes, que creó el prototipo a partir
del cual nacería la novela moderna, y del que no solo debemos recordar “EL
Quijote”, sino también “Novelas Ejemplares” (1613) y “Los
trabajos de Persiles y Segismunda”.
Dentro del teatro, debemos nombrar
autores como Lope de Vega con su obra “Fuenteovejuna”, o Calderón
de la Barca con “El alcalde de Zalamea” entre otros.
En lo que respecta al teatro, en
esta época, destacaron como actores los ciegos que se ayudaban de dibujos y
carteles para contar historias.
NEOCLASICISMO. (S. XVIII)
El movimiento Barroco continuó
vigente hasta la primera mitad del siglo XVIII, pero las clases cultas sentían
ya un rechazo hacia este estilo ya degenerado.
Una serie de
escritores reacciona ante esta situación y adoptan otras tendencias llegadas
de Francia e Italia. Así aparece el Neoclasicismo, que en nuestro país
tuvo escasa duración y se caracteriza por una mayor sencillez en las
formas y acatamiento de las normas fijadas por Boileau, inspiradas de los
clásicos Homero, Aristóteles.
Hay que
destacar que el Neoclasicismo, llegó a España unido al movimiento cultural e
intelectual conocido como “la Ilustración”; se trató por tanto de una época
caracterizada por la mentalidad racionalista y puramente objetiva de una
sociedad que pretende resolver cualquier problema o dificultad a través de la
razón humana.
En esta
época rechazaban cualquier tipo de idea que no pueda ser explicada de una forma
racional. Por este motivo se dejó de lado la fe y se estableció una mentalidad
totalmente antropocéntrica en la que el ser humano es el principal protagonista
de todo cuanto sucede.
Este nuevo
estilo se caracteriza por la sujeción a unas normas basadas en Aristóteles
y Horacio, que en el teatro obligaban:
· A la adopción de la regla de
las tres unidades, espacio, tiempo, y lugar (la acción debe desarrollarse
en un solo día, en un sólo lugar, en un único escenario).
· A la eliminación de lo imaginativo y
misterioso.
· A la separación de lo cómico y lo
trágico.
En la poesía
se desechan los artificios preciosistas y el estilo se hace lineal y prosaico. Empezaron
los periódicos. (Pero su influencia no llego hasta el S. XIX en el
Romanticismo).
El Neoclasicismo dio preferencia a
la razón frente a los sentimientos, impuso reglas a las que se debían ajustar
las obras literarias, y como consecuencia de ello, se dejó un poco en el olvido
la lírica.
La literatura neoclásica tiene un
marcado carácter crítico, didáctico y moralizador, de ahí que se cultivase la
fábula con el objetivo de ofrecer al lector, consejos y enseñanzas que
denominaremos moralejas, y que solían estar puestas en boca de animales. Se
rechaza por tanto lo imaginativo y lo fantástico, ya que no se escribía para
entretener, sino para educar.
Podemos destacar conocidos
fabulistas como Iriarte y Samaniego, y fábulas tan conocidas como “El
burro flautista”, o “La cigarra y la hormiga”.
En prosa destacan especialmente los
ensayos, y autores como Feijoo, José Cadalso o Jovellanos.
ROMANTICISMO.
El siglo XIX es uno de los más
agitados de la historia española.
El Romanticismo surge como reacción
contra la Ilustración y su idea de que todo debía ser explicado a través de la
razón; por lo que, esta corriente desarrollada durante la primera mitad del
Siglo XIX, se convierte en un movimiento que busca la libertad y la exaltación
de los sentimientos.
Así, este periodo rompe con los
esquemas neoclásicos y se comienza a defender la fantasía, la imaginación y la
existencia de un mundo ideal en el que lo más importante son las emociones y la
subjetividad.
La primera obra romántica fue Don Álvaro y la
fuerza del sino, del Duque de Rivas que está ambientado en el S. XVI (esto
era típico del romanticismo, utilizaban épocas pasadas idealizadas). (Eran
obras con mucho sufrimiento y maldiciones). Se pueden destacar 2 tipos de
románticos:
- Liberales: de izquierda, anticlericales, anticapitalistas, seguidores de las corrientes europeas. Ejemplo: Espronceda, Larra (era más paraliteratura).
- Romanticismo católico (fue típico español): burgueses que en algunos aspectos estaban de acuerdo con el romanticismo. Especialmente en los aspectos estéticos. Ejemplo José Zorrilla.
Los dos tipos de románticos eran depresivos… la vida
es un dolor… quiero y no puedo… pero tenían la esperanza de una vida después de
la muerte.
Uno de los pilares del romanticismo es la LIBERTAD (libertad
personal y artística, implica individualismo, vuelta a lo personal). Este
ideal de libertad es imposible pues no
pueden ir en contra de la vida, por tanto sufren mucho y lo demostraban en sus
escritos.
El segundo pilar es el IDEALISMO, intentar conseguir
todos sus ideales.
Destaca que muchos escritores durante esta época
publicaron sus novelas como folletines.
Las características más importantes
de esta etapa son:
- Rebelión
del individuo contra cualquier norma que le impida expresar sus propios
sentimientos.
- Absoluta
libertad en política, moral y arte.
- Mantienen
una actitud idealista que no corresponde a la realidad que los rodea y los
lleva a la rebeldía contra la patria, la sociedad e incluso contra Dios.
- Como
consecuencia del enfrentamiento entre su espíritu idealista y la cruda
realidad, se produce la desesperación y el desengaño.
- Si en
el siglo anterior la verdad era igual a belleza, para el Romanticismo sólo
la belleza es la verdad.
Por lo general, al romanticismo se le considera un movimiento “adolescente”, complejo, confuso y contradictorio que llevo a la sociedad española a entender la vida de dos formas muy diferentes.
La libertad, es otro de los temas al
que los autores del romanticismo recurrían, ya que sentían una fuerte
admiración por todos aquellos seres que están fuera de la ley (piratas,
bandoleros, vagabundos), a los que considera como verdaderos símbolos de la
libertad. De ahí que sea tan famosa “La canción del pirata” de Espronceda.
La canción del pirata es idealizada porque representa
la libertad (El pirata es el personaje de libertad por excelencia)
Los temas a los que más recurren los
autores románticos son la exaltación del propio “yo”, las reivindicaciones
sociales, los paisajes que muestren la fuerza de la naturaleza o la soledad;
pero, una vez más, el tema del amor vuelve a adquirir una gran importancia,
siendo en este caso un amor pasional en el que los amantes se entregan
totalmente y en el que las emociones y los sentimientos de los enamorados
adquieren una gran importancia.
Finalmente, es importante citar
algunos de los autores más importantes del romanticismo español como Larra, José
de Espronceda, José Zorrilla, Bécquer, el Duque de Rivas, etc.
REALISMO.
Se desarrolló durante la segunda
mitad del S. XIX y supuso la vuelta a una concepción aristotélica.
Este periodo histórico vuelve a ser
una reacción contra el movimiento anterior. Se rechazó el “arte por el arte” y se
pretendió llegar a una objetividad basada en la observación y en el análisis,
así como en el uso de la razón y del conocimiento científico.
La burguesía ocupaba un lugar
fundamental por eso muchos autores intentaron hacer llegar sus obras a dicha
clase dominante a través de un lenguaje popular y coloquial, basado en
ambientes reales y tratando temas cotidianos o cercanos al lector.
Destaca como género principal de
esta época la novela.
En cuanto a los autores del Realismo
habría que destacar a Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Juan
Valera, Leopoldo Alas “Clarín”, Fernán Caballero y Vicente
Blasco Ibáñez.
MODERNISMO.
Se llama modernismo al movimiento poético introducido por
Rubén Darío, a su vez influenciado por los simbolistas franceses,
Verlaine, Mallarmé, etc. (Es una vuelta al romanticismo).
Rubén Darío llegó a España como delegado americano en la
fiesta del centenario colombiano. Para entonces ya había alcanzado el éxito con
su libro de poemas Azul. Después
residió en París, donde recibió la influencia de los escritores simbolistas,
adaptando sus formas al castellano. Allí
escribió sus: Prosas
Profanas. A su regreso a
España era ya considerado un maestro por los jóvenes escritores españoles.
Rubén Darío provocó una auténtica renovación en las letras
españolas, adaptando las formas simbolistas, frente al arte realista de los
escritores de la Restauración; como hizo en su día Garcilaso de la Vega, adoptando
las formas del Renacimiento. (Usaba la sinestesia).
Uno de los poemas típicos de este
momento y escrito por este autor es “A
Margarita Debayle”.
Otro de los pilares de este
movimiento, es el “yo del autor”: egocentrismo. A destacar el soneto “Lo fatal”, de Rubén
Darío, y en el que expresaba todo su mundo interior.
El modernismo se caracterizó principalmente por:
Ø Adopción del
verso alejandrino francés.
Ø Uso de formas
métricas medievales.
Ø Profusión de
imágenes y metáforas.
Los autores modernistas se centran en temas basados en la
soledad, la angustia y la melancolía, en la evasión hacia épocas pasadas como
el Romanticismo o la Edad Media o hacia lugares lejanos y exóticos de ambientes
refinados; utilizando en su estilo tanto un lenguaje simbólico y sugerente,
como una serie de figuras literarias como la sinestesia o el hipérbaton.
Los autores que más repercusión
tuvieron en el Modernismo fueron Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez y entre sus obras destacan: Lo fatal,
Azul, Cantos de Vida y Esperanza, Arias Tristes y Platero
y yo.
Poco a poco un grupo de escritores influenciados por el
Modernismo, fueron alejándose paulatinamente de esta tendencia, al tiempo que
adoptan una actitud más crítica.
GENERACIÓN DEL 98.
En esta época se produjo el desastre militar de Cavite y de
Santiago de Cuba y se firmó el tratado de París por el que España perdió sus últimas
colonias.
Este sería el hecho generacional que unió a una
serie de escritores preocupados por la decadencia de España.
El núcleo de escritores que integraban este movimiento fueron:
Azorín, Pio Baroja, Unamuno, Antonio Machado, Maeztu, Valle Inclán y Jacinto
Benavente.
Si comparamos este movimiento con el
anterior, veremos que estamos hablando de una generación mucho más madura. (Además
destaca que en esta época hay pocos poetas de los que podamos hablar, puesto
que se solía escribir en prosa).
Los rasgos más destacados en la personalidad y en la obra de
éstos escritores, son:
Ø Preocupación
social
Ø Idealismo
exaltado frente al materialismo anterior.
Ø Amaban una
España distinta de la que contemplaban.
Ø Ven a Castilla
como el núcleo aglutinador.
Ø Miran a la época
posterior a la de los Reyes Católicos,
para buscar la verdadera esencia de España.
Ø En cuanto al
estilo literario se caracteriza por la sencillez, sinceridad, y expresividad.
SOBRIEDAD.
Como pilares del momento que se está
viviendo, destacan la preocupación social y personal, que viene reflejado a
través de la naturaleza.
Así, los autores de la Generación
del 98 escriben, generalmente en prosa, sobre temas relacionados con la vida
cotidiana, con situaciones que simulan la realidad, con la defensa de los
valores propios de la nación española y con la necesidad de una regeneración
social y artística que permita superar la decadencia nacional; destacando por
un estilo marcado habitualmente por la subjetividad del autor, por el empleo de
un lenguaje tradicional y por el pesimismo.
ESCRITORES NOVECENTISTAS.
Hacia 1.910 surge un nuevo grupo
de escritores con nuevas ideas respecto a los anteriores:
Adoptan una actitud más serena,
menos pesimista y crítica.
En la poesía, la forma se
depura, se desprende de la retórica para dar lugar a creaciones
intimistas y emotivas.
Destacan pensadores y ensayistas
en todos los campos, historia, filosofía, medicina, filología, etc.
Los principales autores de este
grupo son: Ortega y Gasset y Gómez de la Serna.
GENERACIÓN DEL 27.
Los autores de esta generación, eran
admiradores del barroco. Intentan encontrar la belleza a través de la imagen
llegando a un estado de poesía pura. (Intentan volver a una concepción
platónica de la vida en la que se vuelven hacia su propio interior y muestran
una preocupación existencial propia; además, este giro hacia el propio “yo” del
autor provoca que se trate de una generación de individualismos y de libertad
de estilos).
Los escritores que la integran son: Federico García Lorca, Vicente
Aleixandre, Rafael Alberti, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Pedro Salinas, Dámaso
Alonso, Miguel Hernández, Luis Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. (Casi
todos tienen la misma edad y una formación similar.)
Se caracterizan principalmente por:
Ø Admiración a la
poesía de J.R. Jiménez
Ø Culto por la
metáfora
Ø Temática
deshumanizada, represión de los sentimientos, culto a la belleza y a la
estética.
GENERACIONES DE POSGUERRA.
Después de la Guerra Civil hay una
clara ruptura con la tradición de los años 30.
La dictadura del General Franco
prohibió todas las renovaciones culturales que se intentaron realizaron durante estos años.
Podemos distinguir tres etapas
(todas ellas aristotélicas):
1º) En la primera década (1940), se utilizó un lenguaje duro y una narración en primera persona. Destacaban las situaciones de extrema dureza y personajes marginados, oprimidos o violentos que, generalmente, suelen desarrollar su historia en espacios limitados (cárceles, hospitales, etc.).
Dos son las obras características de
este tiempo: “La familia de Pascual Duarte” de Camilo José Cela, y
“Nada” de Carmen Laforet.
2º) En la década de 1950, se genera una literatura social
con lenguaje sencillo (para llegar a la
mayor parte de la población), que pretende reflejar la realidad y denunciar las
injusticias cometidas a través de una narración lineal y en tercera persona. Destaca
especialmente “La Colmena” de Camilo José Cela.
3º) En la década de los 60 encontramos una renovación
importante en el estilo, pues intentaron conseguir un lenguaje poético mucho
más elaborado.
En los temas de la época destacan los
problemas sociales, la amistad, la reflexión sobre el paso del tiempo o el amor.
Obras características son: “Cinco horas con Mario” de Miguel
Delibes o “Últimas tardes con teresa” de Juan Marsé.
AÑOS 70.
Es la última etapa de nuestra
literatura; se caracteriza por la libertad total.
El ambiente de libertad que comenzó
a desarrollarse tras la muerte de Franco y la desaparición de la censura,
permitió la publicación de novelas españolas que habían estado prohibidas hasta
ese momento pero que sí estaban editadas en el extranjero, así mismo, se
favoreció un intercambio de literatura entre España y Europa.
En cuanto a los autores y las obras
más importantes destacan: Miguel Delibes con su obra “Los santos
inocentes”, Eduardo Mendoza con
“La ciudad de los prodigios”, Antonio Carvajal o Gloria Fuertes.
Ahora que conocemos algo más de la
historia de la literatura, debemos preguntarnos; ¿cómo lo seleccionamos y lo
adaptamos para nuestros alumnos de primaria?
Como maestros una de nuestras tareas
más importantes es acercar a nuestros alumnos el mundo de los libros y la
lectura, pero esto sólo lo lograremos, si somos capaces de presentarles textos
que les sean cercanos, atrayentes y divertidos.
Para adecuar un texto a una
determinada edad debemos hacer una serie de modificaciones teniendo siempre
presente que tendremos que tener en cuenta unos criterios, objetivos y las
características específicas del receptor (de los receptores para los que
queremos adaptar).
Hay varios tipos de adaptaciones:
Ø Traducción. (Imprescindible para que lo puedan entender).
Ø Actualización lingüística. (El
lenguaje debe ser actual).
Ø Cambio de género.
Ø Resumen: no se puede considerar como
una adaptación propiamente dicha, pero su utilización ha hecho del resumen un
gran recurso para animar a la lectura y descubrir textos literarios. (Existen resúmenes
del Lazarillo de Tormes, del Quijote, etc.).
Ø Adaptación de contenidos.
Ø Adaptación de la forma.
Ø Adaptación de contenido y forma.
Ø Fragmentos + recreaciones: recurso muy utilizado en bachillerato y la ESO.
Uno de los temas que generó más
debate al tratar este bloque en clase fue la idea de si adaptar un texto
implica que se pierda su esencia. Después de pensar e investigar bastante sobre
esta idea, creo que un texto puede adaptarse y esto no implica que se esté
cambiando su esencia, pues si se hace bien no se modificará el contenido, sino
solamente su forma. Por ejemplo si cogemos un libro y adaptamos su vocabulario
y su lenguaje para que sea más actual no estaremos cambiando su esencia
(siempre que respetemos el argumento, las características de los personajes y
tengamos siempre cuidado de no caer en la invención).
Por tanto en mi opinión la selección
y la adaptación son recursos muy útiles para acercar las obras literarias a los
estudiantes de la etapa de Educación Primaria.
Fuentes:
Apuntes de Clase.
García López, José. Historia de la literatura
española. Barcelona: Vicens Vives. 1977
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturaespanola/edadmedia/index.asp
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/literaturaespanola/edadmedia/index.asp

Bien. He has hecho el trabajazo, pero lo más importante de este bloque es que el recorrido por la historia de la literatura te refresque la memoria y encuentres qué obras, autores y/o personajes te resultan interesantes para acercárselos a los niños aunque no pertenezcan a su currículo.
ResponderEliminarBasta con un párrafo por cada uno de los movimientos.
En cuanto a cómo trabajarlos... me gustaría que pensaras un poquito más en una cosa: la literatura es el arte de la palabra y ese arte no se sustenta solo en los contenidos sino que lo hace, principalmente en la forma. Yo me replantearía algunos de los argumentos que has esgrimido a favor de la adaptación...